Fiesta después del corte
Te destruiré de la forma más bella posible, y cuando me vaya finalmente entenderás por qué las tormentas tienen nombres de persona.
viernes, 27 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Diario de Alastair - Dias #1 - #47 Día 1
#1
No encuentro a Agrippa.
No ha caído. Sé que no ha caído, lo hubiera sentido. Está en alguna parte, pero no puedo escucharle. Si no tengo noticias pronto, lo daré por muerto.
#47
Volamos, volamos todo lo que pudimos, todo lo rápido que pudimos. Pero cayó, Ȩ̴̵̢̧̯̬̻̹̞̰͓̬̰͍̙̞̳̱̔̓̑̽͂̔̇͂̏̃̔ͤͤ͊ͅh̿̽̍̅̽ͦͤ̌̿͊͐̈͢͡͏̛̹̱̻̮̘̟͍̥͇͙̺̦̥̣-̸̡̯̙̜̬̖̼̜̣ͦ̾ͥ͂ͤ̓̈́̓ͩ̓̚̚̕ḻ̶̷̴̨̝̗̣̭͔̼̣͒ͯ̉̋̔̿̄ͭ̀̉͞ͅe͒̑̀̃͐ͭ͒͆̾ͫ̍ͪ̋͒͑̚͏̴̟̹͉̗̮̭́͢'̧̙̞̤̹̣̟̻̭̳̲̈̇ͭ̃̑̏̄͒͊̾ͬ͗̍̾̚͘j̵̧̨͎͕͚̤͍̤̣́̅̓̄ͤ͆̽ͫͩ͐̑ͦ̔̃̾͌iͪ͋ͧ̽ͩ̑ͥͦ̎̀͛̀̽͒̂͆͆ͮ͂҉̷̢̙͍̙͔̲̦̦̗̩̠͔̼͝ã̛͓̺̙̖͎̺̟͎̺͇͉͕̋́̅̓͊ͫͮ͑͛̐ͫ̚̚͘͜͝ͅh̅͒͊ͧ͊̎ͭ́͏̜̩͙̣̮̲̖̮̬̩͓͙̲͚̜ͅͅͅ cayó, y yo también.
Llevo dos días luchando incesantemente y sin descanso contra hordas y hordas de demonios que no deberían estar aquí. No entiendo absolutamente nada. No sé de dónde salen. No encuentro a mis hermanos. La Serpiente está muerta y yo perdido. Además no puedo volar, parece que la cúpula que cubre la ciudad humana está repleta de símbolos, sellos y sigilos. A pesar del agujero, al que los humanos han empezado a llamar el Ojo, su poder no se ha debilitado.
Los humanos huyen en masa mientras nosotros luchamos. Me apena verlo, pero me apena más no poder prestar mi ayuda. Pero debo seguir luchando.
He oído a Agrippa. Debo encontrarle.
------------ -- --- ----- -- --- - - - -- --
Día 1
He encontrado un humano, dice que se llama James Scarrow, ese es su nombre, aunque por alguna razón prefiere que le llame Jim, así que me referiré a él de esa forma a partir de ahora.
He decidido quedarme con él hasta que salga de la ciudad. Creo que cooperar es nuestra mejor baza para salir de esta trampa que los humanos llaman ciudad. Aunque Jim no parece muy convencido, pero ha demostrado una buena actitud intentando sanar mis heridas, si bien haciendo un pobre trabajo con ellas.
Confiaré en Jim, por ahora, y trataré de protegerle hasta que consigamos salir.
Espero encontrar a alguno de mis hermanos por el camino.
No encuentro a Agrippa.
No ha caído. Sé que no ha caído, lo hubiera sentido. Está en alguna parte, pero no puedo escucharle. Si no tengo noticias pronto, lo daré por muerto.
#47
Volamos, volamos todo lo que pudimos, todo lo rápido que pudimos. Pero cayó, Ȩ̴̵̢̧̯̬̻̹̞̰͓̬̰͍̙̞̳̱̔̓̑̽͂̔̇͂̏̃̔ͤͤ͊ͅh̿̽̍̅̽ͦͤ̌̿͊͐̈͢͡͏̛̹̱̻̮̘̟͍̥͇͙̺̦̥̣-̸̡̯̙̜̬̖̼̜̣ͦ̾ͥ͂ͤ̓̈́̓ͩ̓̚̚̕ḻ̶̷̴̨̝̗̣̭͔̼̣͒ͯ̉̋̔̿̄ͭ̀̉͞ͅe͒̑̀̃͐ͭ͒͆̾ͫ̍ͪ̋͒͑̚͏̴̟̹͉̗̮̭́͢'̧̙̞̤̹̣̟̻̭̳̲̈̇ͭ̃̑̏̄͒͊̾ͬ͗̍̾̚͘j̵̧̨͎͕͚̤͍̤̣́̅̓̄ͤ͆̽ͫͩ͐̑ͦ̔̃̾͌iͪ͋ͧ̽ͩ̑ͥͦ̎̀͛̀̽͒̂͆͆ͮ͂҉̷̢̙͍̙͔̲̦̦̗̩̠͔̼͝ã̛͓̺̙̖͎̺̟͎̺͇͉͕̋́̅̓͊ͫͮ͑͛̐ͫ̚̚͘͜͝ͅh̅͒͊ͧ͊̎ͭ́͏̜̩͙̣̮̲̖̮̬̩͓͙̲͚̜ͅͅͅ cayó, y yo también.
Llevo dos días luchando incesantemente y sin descanso contra hordas y hordas de demonios que no deberían estar aquí. No entiendo absolutamente nada. No sé de dónde salen. No encuentro a mis hermanos. La Serpiente está muerta y yo perdido. Además no puedo volar, parece que la cúpula que cubre la ciudad humana está repleta de símbolos, sellos y sigilos. A pesar del agujero, al que los humanos han empezado a llamar el Ojo, su poder no se ha debilitado.
Los humanos huyen en masa mientras nosotros luchamos. Me apena verlo, pero me apena más no poder prestar mi ayuda. Pero debo seguir luchando.
He oído a Agrippa. Debo encontrarle.
------------ -- --- ----- -- --- - - - -- --
Día 1
He encontrado un humano, dice que se llama James Scarrow, ese es su nombre, aunque por alguna razón prefiere que le llame Jim, así que me referiré a él de esa forma a partir de ahora.
He decidido quedarme con él hasta que salga de la ciudad. Creo que cooperar es nuestra mejor baza para salir de esta trampa que los humanos llaman ciudad. Aunque Jim no parece muy convencido, pero ha demostrado una buena actitud intentando sanar mis heridas, si bien haciendo un pobre trabajo con ellas.
Confiaré en Jim, por ahora, y trataré de protegerle hasta que consigamos salir.
Espero encontrar a alguno de mis hermanos por el camino.
lunes, 23 de diciembre de 2013
-Déjalo, no puedo más con esto, me largo de aquí -dije. Aparté a Al de un manotazo y me dispuse a salir por la puerta, pero no conseguía apartar la tabla que había puesto para bloquearla, así que la arranqué directamente y salí. Me pareció oír que Al decía algo, pero preferí no escucharlo.
Fuera estaba nevando. Bueno, todavía no sé si era exactamente nieve, dado que nunca he visto nieve de verdad. Pero era blanca, húmeda y fría, justo como me sentía en ese momento.
Mantuve mis brazos cruzados con tal de aguantar un poco el calor, pero me estaba empapando y no había mucho que hacer, mi chaqueta estaba en el refugio. Contemplé el Ojo. El cielo negro y las nubes rojizas destacaban entre el azul grisáceo que proyectaba la cúpula. Miles de estrellas encendidas como pequeñas briznas de sal en una mancha de tinta. Nada caía por el agujero. Me parecía increíble cómo, después del golpe, la cúpula seguía proyectando su ciclo climático programado, incluso cuando no había nadie para monitorizarla ni mantenerla. Una auténtica maravilla del hombre, pensé.
A veces me apetecía decirle a Al que me llevase volando hasta el borde del Ojo. Deseaba con toda mi curiosidad asomarme a la superficie y contemplar el cielo y las estrellas, el mundo real, que yo nunca había visto. Bueno, no es que nunca hubiera estado fuera de la cúpula; a decir verdad mi ciudad estaba al aire libre, en una zona alejada de todo peligro. Pero el mundo que yo quería ver, el mundo real, era el mundo lejos de la influencia del hombre. El mundo que ya no era suyo, el mundo que dejaron los demonios y los ángeles, el mundo oscuro y frío, el mundo con el cielo negro y las nubes rojas, estrellas parpadeando como bolas de fuego incluso de día, el mundo y sus ciudades enteras abrasadas y cubiertas de ceniza. El mundo, nuestro mundo, al fin y al cabo. Oh, y lo que hubiera dado por verlo.
A veces me apetecía decirle a Al que me llevase volando hasta el borde del Ojo, pero entonces recordaba que Al no puede volar. Recordaba que los únicos ángeles que había conocido capaces de volar eran más perros que ángeles.
Observar el Ojo me fascinaba y me incomodaba. De vez en cuando veías caer una estrella y te preguntabas si era un ángel.
Me froté los brazos, tiritando un poco. El frío me calaba los huesos y mi nariz y mis orejas parecían arder; me daba la sensación de que se me iban a caer en cualquier momento. Mis dientes trataban de castañear pero estaba demasiado congelado como para mover la mandíbula. Exhalé, formando una pequeña nube blanca que se desvaneció al contacto con el aire.
-Jim, ponte esto -dijo una voz áspera a mi espalda. Me giré despacio, intentando no separar mis rodillas para mantener el calor. Por supuesto, era Al. Claro que era Al, sosteniendo mi chaqueta. Me miraba con la cabeza ligeramente ladeada, las cejas fruncidas en una expresión preocupada. Tenía los brazos extendidos hacia mí, levemente flexionados. Mantenía una distancia, era prudente de acercarse, probablemente porque pensaba que todavía estaba enfadado con él.
Hice mi mejor esfuerzo por no parecer un robot borracho y me puse la chaqueta con rapidez y mucha torpeza.
-Gracias -le dije.
-De nada -abrió la boca para decir algo, pero no lo hizo. Apartó la mirada, agachó la cabeza y preguntó, con un tono tímido y un tanto infantil-: ¿Sigues enfadado conmigo?
No pude evitar reírme entre dientes al oírlo. Y la expresión en su rostro...
-No. Claro que no, perdóname. Es que... estoy un poco triste, sabes.
-¿Puedo hacer algo al respecto?
-No, no lo creo.
Me cubrí con una de las mantas que Al había recogido para mi cama hacía un par de semanas y corrí la cortina roída de una de las ventanas, asomando la cabeza por el marco del cristal roto. El Ojo estaba parcialmente tapado por un edificio, pero todavía podía vislumbrar un rastro de nubes rojas.
-Si te gusta tanto el cielo yo puedo hacer uno -dijo Al, sentado junto a la hoguera que habíamos improvisado en el hueco de lo que había sido una bonita chimenea.
-¿Cómo que puedes hacer uno? -pregunté.
Al se levantó y comenzó a cerrar todas las ventanas y a taparlas con las cortinas, mantas y todo lo que encontrase, de forma que lo único que iluminaba la habitación era la hoguera, hasta que sopló un poco y el fuego se atenuó.
Todo estaba casi completamente a oscuras. Sólo podía ver cerca de un metro más allá de mí y porque estaba cerca del fuego. No podía ver bien a Al pero habría jurado que sonreía.
Alastair cerró los ojos (creo que lo hizo) y cogió una brizna de fuego con su dedo índice, que dejó señalando el aire. Me reí un poco porque me recordaba a E.T., y Al me miró con su típica expresión de no entender lo que ocurre a su alrededor. Pero continuó señalando el aire, hasta que apartó el dedo y la brizna de fuego se quedó suspendida en la oscuridad, desprendiendo un brillo tenue y anaranjado. Cogió otra brizna y la suspendió junto a la otra, ésta era un poco más grande. Continuó haciéndolo, llenando el espacio que nos separaba de pequeños brillantes que parecían colgar de un hilo invisible, cada uno con su propio tamaño y brillo. Y mientras lo hacía yo lo contemplaba con los ojos llorosos de tan abiertos que los tenía y sin poder cerrar la boca. Cuando terminó, hizo un par de gestos con la mano y un poco de humo se deslizó entre las diminutas estrellas que había creado, oscureciéndolas y tapándolas, formando unas hermosas nubes grises.
-Bueno, no es exactamente como el cielo pero es todo lo que puedo hacer con lo que tengo -yo no respondí-. En realidad, si tuviese los materiales adecuados, podría crear una estrella de verdad... aunque, claro, eso sería peligroso.
No podía dejar de mirar el pequeño cielo que tenía ante mí.
-¿Jim? ¿Estás bien? ¿Debería desmontar todo esto? ¿te está afectando? -preguntó sin darme tiempo a responder.
-¿Qué? ¡No, no! ¡Ni se te ocurra desmontarlo, Al! Es fascinante. Estoy boquiabierto, nunca había visto nada parecido, no tenía ni idea de que podías hacer esto.
-¿En serio? Es tan sencillo como suspender briznas de fuego en el aire, ya me has visto usar mis poderes antes.
-No se trata de tus poderes, se trata de esto, esto de aquí, esto que has hecho. ¿Entiendes? No son solo briznas suspendidas en el aire, Al.
-No lo comprendo. Lo he hecho porque pensé que te gustaría.
-Y así es. Me encanta. Es una de las más hermosas vistas, si no la que más, que he podido contemplar en toda mi vida. Y la has hecho tú, para mí.
Alastair no respondió. No lo hizo, pero sonrió con la cabeza agachada y sus plumas erizadas. Extendía sus alas con timidez, pero estaba tan feliz que seguramente hubiera querido hacerlo de golpe, como un gesto de emoción. Lo entendió, estoy seguro.
No recuerdo haber dormido tan bien como aquella noche.
Fuera estaba nevando. Bueno, todavía no sé si era exactamente nieve, dado que nunca he visto nieve de verdad. Pero era blanca, húmeda y fría, justo como me sentía en ese momento.
Mantuve mis brazos cruzados con tal de aguantar un poco el calor, pero me estaba empapando y no había mucho que hacer, mi chaqueta estaba en el refugio. Contemplé el Ojo. El cielo negro y las nubes rojizas destacaban entre el azul grisáceo que proyectaba la cúpula. Miles de estrellas encendidas como pequeñas briznas de sal en una mancha de tinta. Nada caía por el agujero. Me parecía increíble cómo, después del golpe, la cúpula seguía proyectando su ciclo climático programado, incluso cuando no había nadie para monitorizarla ni mantenerla. Una auténtica maravilla del hombre, pensé.
A veces me apetecía decirle a Al que me llevase volando hasta el borde del Ojo. Deseaba con toda mi curiosidad asomarme a la superficie y contemplar el cielo y las estrellas, el mundo real, que yo nunca había visto. Bueno, no es que nunca hubiera estado fuera de la cúpula; a decir verdad mi ciudad estaba al aire libre, en una zona alejada de todo peligro. Pero el mundo que yo quería ver, el mundo real, era el mundo lejos de la influencia del hombre. El mundo que ya no era suyo, el mundo que dejaron los demonios y los ángeles, el mundo oscuro y frío, el mundo con el cielo negro y las nubes rojas, estrellas parpadeando como bolas de fuego incluso de día, el mundo y sus ciudades enteras abrasadas y cubiertas de ceniza. El mundo, nuestro mundo, al fin y al cabo. Oh, y lo que hubiera dado por verlo.
A veces me apetecía decirle a Al que me llevase volando hasta el borde del Ojo, pero entonces recordaba que Al no puede volar. Recordaba que los únicos ángeles que había conocido capaces de volar eran más perros que ángeles.
Observar el Ojo me fascinaba y me incomodaba. De vez en cuando veías caer una estrella y te preguntabas si era un ángel.
Me froté los brazos, tiritando un poco. El frío me calaba los huesos y mi nariz y mis orejas parecían arder; me daba la sensación de que se me iban a caer en cualquier momento. Mis dientes trataban de castañear pero estaba demasiado congelado como para mover la mandíbula. Exhalé, formando una pequeña nube blanca que se desvaneció al contacto con el aire.
-Jim, ponte esto -dijo una voz áspera a mi espalda. Me giré despacio, intentando no separar mis rodillas para mantener el calor. Por supuesto, era Al. Claro que era Al, sosteniendo mi chaqueta. Me miraba con la cabeza ligeramente ladeada, las cejas fruncidas en una expresión preocupada. Tenía los brazos extendidos hacia mí, levemente flexionados. Mantenía una distancia, era prudente de acercarse, probablemente porque pensaba que todavía estaba enfadado con él.
Hice mi mejor esfuerzo por no parecer un robot borracho y me puse la chaqueta con rapidez y mucha torpeza.
-Gracias -le dije.
-De nada -abrió la boca para decir algo, pero no lo hizo. Apartó la mirada, agachó la cabeza y preguntó, con un tono tímido y un tanto infantil-: ¿Sigues enfadado conmigo?
No pude evitar reírme entre dientes al oírlo. Y la expresión en su rostro...
-No. Claro que no, perdóname. Es que... estoy un poco triste, sabes.
-¿Puedo hacer algo al respecto?
-No, no lo creo.
Me cubrí con una de las mantas que Al había recogido para mi cama hacía un par de semanas y corrí la cortina roída de una de las ventanas, asomando la cabeza por el marco del cristal roto. El Ojo estaba parcialmente tapado por un edificio, pero todavía podía vislumbrar un rastro de nubes rojas.
-Si te gusta tanto el cielo yo puedo hacer uno -dijo Al, sentado junto a la hoguera que habíamos improvisado en el hueco de lo que había sido una bonita chimenea.
-¿Cómo que puedes hacer uno? -pregunté.
Al se levantó y comenzó a cerrar todas las ventanas y a taparlas con las cortinas, mantas y todo lo que encontrase, de forma que lo único que iluminaba la habitación era la hoguera, hasta que sopló un poco y el fuego se atenuó.
Todo estaba casi completamente a oscuras. Sólo podía ver cerca de un metro más allá de mí y porque estaba cerca del fuego. No podía ver bien a Al pero habría jurado que sonreía.
Alastair cerró los ojos (creo que lo hizo) y cogió una brizna de fuego con su dedo índice, que dejó señalando el aire. Me reí un poco porque me recordaba a E.T., y Al me miró con su típica expresión de no entender lo que ocurre a su alrededor. Pero continuó señalando el aire, hasta que apartó el dedo y la brizna de fuego se quedó suspendida en la oscuridad, desprendiendo un brillo tenue y anaranjado. Cogió otra brizna y la suspendió junto a la otra, ésta era un poco más grande. Continuó haciéndolo, llenando el espacio que nos separaba de pequeños brillantes que parecían colgar de un hilo invisible, cada uno con su propio tamaño y brillo. Y mientras lo hacía yo lo contemplaba con los ojos llorosos de tan abiertos que los tenía y sin poder cerrar la boca. Cuando terminó, hizo un par de gestos con la mano y un poco de humo se deslizó entre las diminutas estrellas que había creado, oscureciéndolas y tapándolas, formando unas hermosas nubes grises.
-Bueno, no es exactamente como el cielo pero es todo lo que puedo hacer con lo que tengo -yo no respondí-. En realidad, si tuviese los materiales adecuados, podría crear una estrella de verdad... aunque, claro, eso sería peligroso.
No podía dejar de mirar el pequeño cielo que tenía ante mí.
-¿Jim? ¿Estás bien? ¿Debería desmontar todo esto? ¿te está afectando? -preguntó sin darme tiempo a responder.
-¿Qué? ¡No, no! ¡Ni se te ocurra desmontarlo, Al! Es fascinante. Estoy boquiabierto, nunca había visto nada parecido, no tenía ni idea de que podías hacer esto.
-¿En serio? Es tan sencillo como suspender briznas de fuego en el aire, ya me has visto usar mis poderes antes.
-No se trata de tus poderes, se trata de esto, esto de aquí, esto que has hecho. ¿Entiendes? No son solo briznas suspendidas en el aire, Al.
-No lo comprendo. Lo he hecho porque pensé que te gustaría.
-Y así es. Me encanta. Es una de las más hermosas vistas, si no la que más, que he podido contemplar en toda mi vida. Y la has hecho tú, para mí.
Alastair no respondió. No lo hizo, pero sonrió con la cabeza agachada y sus plumas erizadas. Extendía sus alas con timidez, pero estaba tan feliz que seguramente hubiera querido hacerlo de golpe, como un gesto de emoción. Lo entendió, estoy seguro.
No recuerdo haber dormido tan bien como aquella noche.
lunes, 16 de diciembre de 2013
domingo, 15 de diciembre de 2013
lunes, 9 de diciembre de 2013
Diario de James Scarrow - Daily SQuare Magazine nº 79
![]() |
| Fotografía de Tyler Burn con el permiso de James Scarrow |
Extracto de "Se lo debemos a los ángeles", de Dmitri Coleman.
Apartado tercero de invocación;
Hechizo para llamar a Aquellos que Vuelan y Devoran:
En primer lugar se debe trazar un sigilo. El símbolo es un círculo con una Z dentro. En mitad de la Z hay un círculo más pequeño, de forma que la Z parezca una pareja de guadañas. El símbolo debe ser trazado con la sangre de un humano tocado por un ángel caído o corrupto, y es recomendable acompañar el símbolo con una pluma de dicho ángel.Tras trazar el símbolo, a ser posible antes de que se seque la sangre, se debe recitar:
Var-ghaJ-tke trgiobvolare VOREGGAR
Tras un minuto aproximadamente, si han respondido a su llamada, Aquellos que Vuelan y Devoran aparecerán ante usted.A tener en cuenta: Es posible que oiga el aleteo de unos cuervos o las garras de una jauría de mastines, incluso unas cadenas siendo arrastradas por el pavimento.
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sábado, 7 de diciembre de 2013
Untitled, by James Scarrow - Daily SQuare Magazine nº 78
Marruecos, 19 de Octubre de 2017
Podía oírlo. A pesar de la gruesa
cúpula que cubría la ciudad, podía oír el estruendo de los
truenos que resonaba a través del Ojo, el agujero de la cúpula, y
podía oír los rayos golpeando contra la superficie del falso cielo
de metal.
Parecía que Alastair golpeaba más
fuerte con cada latigazo, con cada grieta eléctrica que rompía las
nubes. Se movía entre destellos al ritmo del rumor de los truenos,
decapitando con un tajo limpio a cada demonio que se abalanzase sobre
él.
Podría jurar que pequeños diamantes
brillaban en sus plumas, podía jurar que cada vez que Alastair
alzaba sus alas al cielo, éste respondía con un fuerte latigazo
eléctrico, deslumbrante.
Podría jurar que Alastair se movía
como la misma tormenta que trataba de perforar la cúpula, con la
misma furia, con la misma belleza. Tan grácil como despiadado.
Alastair no tenía piedad ni paciencia.
Deslizaba su espada a través del aire y la carne con tanta facilidad
que podías creer que los demonios estaban hechos de gelatina. No los
dejaba defenderse, no los dejaba huír.
Era realmente intimidante ver luchar a
Alastair. Era como debe ser un ángel, grácil, elegante y delicado,
pero al mismo tiempo era como aquella misma tormenta, impredecible,
rápido, implacable y brutal.
Brillaba, os juro que brillaba.
Se volvió hacia mí cuando no quedó
ninguno. Comenzó a caminar en mi dirección con pasos largos,
todavía sosteniendo la espada en la mano. Su hoja, de un blanco
plateado, mantenía su brillo bajo la capa negruzca y carmesí que
goteaba a cada paso. Una hilera de sangre salía de cada una de sus
fosas nasales y caía hasta la barbilla, atravesando sus labios. Sus
ojos cristalinos parecían brillar con intensidad en mitad de la
suciedad que cubría su rostro. Siempre me habían fascinado los
anillos blancos que rodeaban sus pupilas.
El ángel me miró con el entrecejo
ligeramente fruncido. Le cedí su pañuelo azul y limpió la sangre
de su espada con él y se lo puso al cuello.
Me quedé mirándole. Se encontraba a
varios metros de mí, con la mirada fijada en algún punto del final
de la calle, estirando sus alas con comodidad.
La tormenta había amainado. Los
truenos se escuchaban lejos y débiles y eran lo único que se oía.
Entonces lo supe.
Alastair está hecho de eso. Alastair
es electricidad y poder. Alastair está hecho de energía, polvo y
supernovas colisionando unas con otras. Alastair podría comerse
nuestro sol e iluminarnos con su sola presencia.
Alastair es una tormenta a la que no le
basta con dejar caer unas pocas gotas.
Los ángeles están hechos de estrellas
y nadie puede convencerme de lo contrario.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Allen Bane - Capítulo 5
No se había dado
cuenta de que le temblaban los dedos hasta que comenzó a sacar
varios papeles de su carpeta. Se los miró durante un instante,
pensando en lo absurdo de la situación. Ni siquiera sabía todavía
si Allen iba a cooperar. Pero estaba asustado de que sí lo hiciera.
De repente le
empezó a picar cerca de los ojos, así que levantó una mano para
rascárselos y dejó caer la carpeta con un movimiento torpe.
Miró al chico que
le observaba al otro lado del cristal y se agachó un poco para
alcanzar su carpeta. La recogió sin apartar la mirada del chico y la
dejó sobre sus muslos.
Su respiración era
pesada, estaba tan nervioso que temía no poder pronunciar ni una
palabra.
Estaba dispuesto,
siempre lo estaba, a hacer cualquier locura por su hermano. Otra cosa
es que fuera capaz de ello.
La incertidumbre y
la inseguridad recorrían su espalda cada vez que recordaba el título
que se le había dado en su ficha de agente especial. No podía
dejar de preguntarse qué demonios significaba eso.
Se ajustó las
gafas y ordenó los papeles que había sacado, evitando mirar al otro
lado del cristal.
-Eh... Allen...
¿Bane? -preguntó.
Alzó la mirada
para encontrarse con la de Allen, que no había perdido la sonrisa,
aunque ahora era más disimulada. Allen no contestó. Hershel cogió
aire y dijo:
-Antes de
empezar... me gustaría saber si estás dispuesto a participar en la
investigación de este caso ya que antes has participado en varios y
se ha solicitado tu asistencia -soltó en una hilera de palabras sin
siquiera pararse a coger aliento entre ellas.
Allen se acercó
más al borde de su cama y se sentó con las rodillas pegadas al
pecho. Hizo un amago de hablar, pero ningún sonido salió de su
boca, en cambio soltó una corta y casi inaudible carcajada. Tragó
saliva y se apoyó en la pared con las rodillas flexionadas hacia él
pero sin que llegasen a tocarle el pecho. Sus manos jugueteaban con
los dedos de sus pies.
-¿Crees que voy a
ayudarte? -preguntó, frunciendo un poco las cejas. Hershel se
estremeció en su interior. Cruzó las piernas y se echó hacia
adelante, encorvándose sobre sus papeles. Cogió aire de nuevo.
Parecía que necesitaba carrerilla cada vez que quería hablar. Se
sentía estúpido.
-No lo sé, solo
quiero saberlo -dijo, tratando de utilizar un tono serio aun cuando
su voz se quebró de forma casi imperceptible al final de la frase.
-Dime lo que crees
-insistió Allen.
Hershel cruzó la
otra pierna y se revolvió un poco, como intentando ponerse cómodo.
-Creo que no
-respondió.
Allen levantó un
poco la cabeza y miró a Hershel por encima. Ni siquiera habían
empezado y ya se estaba divirtiendo. Le gustaba.
-¿Y qué esperas
que haga? -preguntó en un tono travieso. Bajó la cabeza y antes de
que Hershel pudiera responder, añadió-: ¿Qué quieres que haga?
No respondió
enseguida.
Se pasó la lengua
por los labios y se mordió el labio inferior mirando al suelo.
Suspiró despacio.
Allen esbozó una
sonrisa de oreja a oreja, sus dientes apenas destacaban entre los
tonos rosados y pálidos de su piel.
-Dilo -susurró el
chico psicótico. El sonido rebotó por las paredes blancas de la
habitación hasta llegar a los oídos de Hershel con un cosquilleo
seguido de un escalofrío.
Hershel alzó la
vista y se encontró con los gélidos ojos de Allen mirándole
fijamente. Durante más de seis segundos, ninguno apartó la mirada.
Allen ni siquiera parpadeó.
El agente
especial del FBI frunció el ceño y estrechó un poco los ojos.
Allen le imitó, ladeando la cabeza.
Quiero irme a mi
casa y beberme una botella entera de vodka para olvidar esa sonrisa
condescendiente y esa mirada inquisitiva. Pensó, pero no lo dijo.
Quiero que digas
que sí para participar en un caso del FBI, para poder demostrarle a
Dave que hace tiempo que dejé de ser pequeño, pero que todavía soy
su hermano. Pensó, pero no lo dijo.
Allen se levantó
de la cama y cogió su silla, situándola frente al cristal reforzado
y sentándose cara a cara con Hershel, como siempre, con sus rodillas
flexionadas contra su pecho y manoseando sus calcetines. Hundió su
cara entre sus rodillas y su pecho, ocultando su rostro desde el
puente de la nariz hasta la barbilla. Empezó a mordisquearse las
uñas.
Esperó
pacientemente. Al fin y al cabo, no se iba a ir a ninguna parte.
La luz que
despedían los focos del techo caía sobre el cemento sin pintar de
las paredes y el suelo, reflejándose en el cristal de la celda de
Allen. No se oía nada salvo el repiqueteo de los dientes de Allen
contra sus uñas.
Clac, clac,
y seguía mirándole fijamente. Se detenía. Ladeaba la cabeza hacia
el otro lado. Clac.
Una gotita de
sangre salió a presión bajo la uña del dedo índice del chico. Se
la miró, desconcertado, pero no sorprendido. Se llevó el dedo a la
boca y lamió la sangre, esperando que dejase de salir.
Hershel se inclinó
más todavía hacia Allen, apoyando sus codos sobre sus muslos, y
dijo en voz baja:
-No voy a jugar a
esto.
Allen abrió los
ojos de pronto, no tan sorprendido como satisfecho. Apoyó sus pies
en el suelo y arrimó su boca al cristal lo suficientemente cerca
como para impregnarlo con su aliento. Antes de que se evaporase,
dibujó con su dedo una S, una barra y una N.
Volvió a su sitio,
levantó las cejas y miró a Hershel con media sonrisa inacabada. Se
lamió los labios.
Hershel ya no
estaba nervioso, había olvidado lo que era esa sensación. Ahora
estaba intrigado, ávido.
Peculiar no era la
mejor de las palabras, pero era la única que se le ocurrió en ese
momento para describir al chico del otro lado del cristal.
Así que trazó un
círculo alrededor de la S con su dedo índice. Y le devolvió la
sonrisa a Allen.
Allen Bane - Capítulo 4
Varios coches de
policía cortaban uno de los carriles de la carretera, los oficiales
rodeaban la escena de forma que apenas podía verse algo entre sus
cabezas. El cordón policial era lo único que separaba el cadáver
de la muchedumbre morbosa que trataba de acercarse lo más posible
para conseguir una buena foto con el móvil, un recuerdo más, listo
para ser contado y colgado en cualquier red social. Algo de qué
hablar con la familia y los amigos.
El olor del césped
recién cortado no lograba tapar la mezcla de sangre y gusanos que
despedía el cuerpo, pero al menos le distraía de pensar en ello.
Aunque a Dave ya no le afectaban ese tipo de cosas.
Un par de oficiales
se apartaron para dejarle pasar, indicándole el lugar en el que se
encontraba el cadáver. Caminó hacia él. A tan solo unos metros de
la acera, en mitad de un parque, dentro de una caja de regalo, ahí
estaba el cadáver de una desfortunada niña de apenas seis años. La
caja era demasiado pequeña como para que cupiese, así que sus
extremidades estaban dislocadas. Parecía dormida. Su piel había
cogido un tono azul verdoso muy pálido que la hacía parecer una
muñeca de porcelana.
Dave observó el
cuerpo con un gesto de asco. No por el olor, ni por el cadáver en
sí, él ya estaba acostumbrado. Se agachó junto a la niña y la
observó durante unos segundos. Apartó la mirada, como analizando
posibilidades. Uno de sus ayudantes le tendió un par de guantes de
látex. Estrechó los ojos mientras cogía con el dedo lo que parecía
ser una pequeña gota de sangre que salía de uno de los ojos. Se
levantó, sosteniendo la gotita de sangre roja en su dedo. Sin dejar
que cayera, se dirigió hacia el médico forense, que estaba junto a
la caja, rellenando una ficha en un portapapeles con los ojos caídos
y el ceño fruncido.
-Mark -dijo Dave,
sin apartar la mirada de la gotita de sangre. Mark le miró con
curiosidad-. Esto es sangre. Creo que le ha salido de un ojo.
-Acabo de llegar,
no he tenido tiempo de examinar por completo el cadáver -respondió
sin dejar de garabatear en la ficha.
Dave se quitó los
guantes de látex y arrancó el portapapeles de las manos del
forense. Le miró con las cejas levantadas hasta que Mark resopló
con resignación y se dio la vuelta para mirar al cadáver.
Era una manaña
demasiado tranquila y bonita. Dave se preguntaba cuándo fue la
última vez que disfrutó de una mañana como esa sin ningún cuerpo
contaminando el aire de por medio.
Al principio le
impresionaba. Cada nuevo caso en el que participaba le daba una nueva
perspectiva del mundo, de las personas. Al final, todas esas
perspectivas confluyeron en una sola. La única perspectiva válida
en ese trabajo era que la gente era capaz de cosas que nunca creíste
imaginar por razones que nunca imaginarías ni mucho menos
comprenderías.
Trabajar para el
FBI significaba que ya no verías a la gente de la misma manera. Los
primeros meses, Dave no podía comer carne. Después vinieron las
pesadillas, la falta de sueño. De la falta de sueño surgieron los
delirios, éstos hicieron que se separase de Juno por un tiempo. Al
final se acostumbró.
Se acostumbró a
ver morir a la gente, a esperar a que muriesen. No era inusual ni
desagradable pasar horas frente a un cadáver escudriñando cada
rincón de su cuerpo en busca de pistas. Las víctimas eran algo
normal y hasta bienvenidas en algunos casos. Los asesinatos más
bizarros y los sujetos más extraños se convirtieron en algo
habitual. Las pesadillas cesaron y volvió con Juno.
Los pajaritos
cantaban, las madres pasaban corriendo en la acera de enfrente
tapándoles los ojos a sus niños en brazos y el césped olía a
recién cortado. No hacía mucho frío y el cielo estaba hermosamente
azul y despejado. El cadáver no importaba, era parte del escenario.
Era parte de su vida.
En ocasiones se
preguntaba si sería mejor persona que los asesinos a los que
atrapaba. Cada caso que resolvía parecía llevarse una parte de sí
mismo, un poco de empatía cada vez. Se preguntaba si acabaría
siendo como aquella niña en la caja de regalo, una víctima más,
manipulada y vacía. Dormida.
Mark se le acercó
mientras se quitaba los guantes de látex ensangrentados, cogiendo
aire despacio. Exhaló lentamente y miró a Dave.
-No estoy seguro,
pero creo que estaba viva hasta hace unas horas. Tengo que examinarla
más detenidamente.
-¿Estaba viva
cuando la metió ahí dentro? -preguntó Dave, sin un solo ápice de
empatía en esa frase. Solo curiosidad.
-Pues sí. Y no
sólo eso, por lo visto le sacó los ojos y se los sustituyó con
unos de cristal que, por cierto, eran demasiado grandes como para que
cupiesen en las cuencas, peo los metió de todas formas. No quiero
saber cómo -recuperó su portapapeles de las manos de Dave, se sacó
el bolígrafo del bolsillo de su chaqueta y volvió al papeleo-.
También le cortó el pelo y le implantó una peluca de fibra.
Dave levantó las
cejas y torció los labios. Más que sorprendente, le parecía
elaborado.
-¿Pretende ser una
muñeca? -dijo.
-Eso creo. La ropa
parece un disfraz, pero no tiene etiquetas. ¿Tu hermano se ha ido
ya? -añadió tras unos segundos de silencio, sin apartar la mirada
del papel.
-Hace un par de
horas. Debe de estar en el avión, cagándose en los pantalones.
-Mark esbozó una sonrisa y rió sutilmente.
-¿Le da miedo
volar?
-No, le da miedo
salir de casa. Acompáñame a por un café, no he dormido nada.
martes, 29 de octubre de 2013
puto Diario, 22 de Julio
El otro día me llevé a Allen de compras.
Bueno, en realidad me llevo él.
Por lo visto cambié la marca de algo muy importante y no alcancé a darme cuenta en el momento. Una semana después, sigo sin saber qué coño compré que no era lo que debía ser, pero el cabrón psicótico se niega a decírmelo.
Así que allí estábamos, yo con el carrito, dando vueltas por las estanterías mientras Allen cogía las cosas y me las daba para que las metiese ordenadamente. A veces olvido que no es un adulto.
A veces tengo que darle lo que acaba de coger y decirle que lo deje donde estaba, porque es muy caro y no quiero permitírmelo.
-Deja eso a no ser que quieras que el casero nos eche- le digo.
Y él dice:
-Si no te ha echado por pegar tiros a las tres de la mañana.
Y yo le quito la puta chocolatina de la mano y la dejo en la estantería. Él la coge y la pone todo lo detrás que puede, y me dice:
-Por si volvemos luego a por ella.
Mi parte favorita es cuando me toca comprar los condones. Allen me mira con los ojos fruncidos bajo las cejas, esa mirada que pone cuando cree que le estoy mintiendo. Allen cree que escondo o tiro los condones para seguir comprando más y hacer como que mi vida sexual no está muerta.
Puto sociópata reprimido.
Estoy mirando las cajitas de preservativos de tantos colores como el arcoiris y de tantos sabores como los chicles. Creo que no tienen la marca que me gusta.
Giro la cabeza y veo a Allen mirando fijamente a un niño de unos cinco años que está enfrente de él. El niño le ofrece un caramelo de fresa. Allen lo acepta. Se agacha frente al niño y, ¿adivinas qué le da? la puta chocolatina. La que dejó antes en el estante, o eso me hizo creer. Va y se la da. Sin papel, sin nada, directa para que se la coma. El niño la coge, le sonríe y se va con su madre mientras arranca la mitad de la chocolatina de un mordisco.
-¿Por qué no haces eso con los condones, también? -le digo-. Sácamelos de la caja, son caros.
Me dice que no, el cabrón. Me dice:
-Dame un caramelo.
Y le saco la lengua mientras me froto una mano en el paquete. Susurra algo así como cretino y desaparece al otro lado del estante.
Por fin he encontrado unas gomitas de mi gusto. No estoy muy convencido, pero las meto en el carro. No las voy a usar de todas formas.
Recorro la sección de cosmética/baño/esas cosas, en busca de Allen, que no debe de andar muy lejos. Voy arrastrando el carro por toda la sección con mis brazos apoyados en la barra y mi cabeza sobre los brazos. El cabrón paranoico no me dio tiempo a tomarme el café por la mañana y me caigo de sueño. Además, las ruedas están deformadas y el carrito gira hacia donde le viene en gana.
Cuando al final lo encuentro, está de cuclillas contemplando un par de tintes para el pelo, uno rojo y otro rubio. Los mira un poco, los pesa con sus brazos como si fuese una balanza, después deja el tinte rojo en el estante y coge uno moreno. Saca el tinte rubio de la caja y lo mete en la caja del tinte moreno, el cual mete en la caja del tinte rubio. Se levanta y deja los tintes en la estantería, en su lugar original. Me mira fijamente y me dice:
-¿Había excusas de tu talla?
Hijo de.
-¿Qué coño haces? -le digo-, ¿Sabes que eso se puede considerar terrorismo?
Levanta una ceja, me mira y luego vuelve a mirar otras dos cajas que ha cogido. Vuelve a pesarlas y a cambiarlas de caja y me dice:
-Hay una chica en la oficina que siempre se tiñe de rubio.
Me cuenta que uno de los imbéciles del laboratorio le tira la caña, y siempre le toca a él soportar sus estúpidas charlas de lo bien que se lleva con ella y lo bonita que es. Resulta que ella compra su tinte aquí. -Quiero saber qué pasa cuando ya no sea rubia -me dice.
-¿Y crees que va a coger una de esas dos cajitas?
-No. Por eso las he cambiado todas.
Se me queda mirando con las cejas levantadas, me mira a los ojos. Busca mi aprobación, o mi visto bueno, o lo que sea. Me muerdo el labio inferior mientras le guiño un ojo y le como con la mirada. Él se me queda mirando y suspira despacio, deja las cajas en la estantería y empieza a andar hacia el fondo del pasillo. Yo le sigo arrastrando el carrito y muerto de cansancio.
La parte de las galletas y el desayuno es mi menos favorita. De lejos. Desearía poder dejar que Allen hiciese esa parte de la compra él solo. Me gustaría que te lo imaginaras. Vale, imagínate un niño pequeño, no sé, de unos diez años. Ese niño es el típico niño que coge todos y cada uno de los productos que encuentra atractivos y te los enseña, te mira con ojos de cachorrito y espera a que le des tu aprobación. Si no se la das, los ojos de gatito degollado se intensifican y tu corazoncito te impide decirle que devuelva a la estantería esas putas galletas de cuatro dólares que más vale que tengan pepitas de oro incrustadas en la masa.
Bueno, Allen es más o menos así. Solo que en vez de mirarte con ojos de gatito degollado, te mira como si fuese a ti mismo a quien va a degollar. Es escalofriante.
Así que coge las putas galletas de cuatro dólares. Me asesina con la mirada incluso antes de decirle nada, pero yo le niego con la cabeza. Baja la cabeza y sigue mirándome. Ni siquiera parpadea. Articulo un gentil "cómeme la polla" con mis labios, sin emitir sonido alguno. Allen mete las galletas en el carrito de todas formas. Yo las saco y las dejo donde estaban.
De repente Allen se levanta un poco y mira por encima de mi hombro con los ojos lo bastante abiertos como para indicar sorpresa. Me extraño, me parece muy raro. Me giro, pensando que habrá visto a alguien conocido, tal vez a Dave. Pero no hay nadie.
Noto un tirón en mi cara y veo a Allen correr y desaparecer tras el último estante del pasillo con mis gafas en su mano.
Puta ruina humana.
Todo por las putas galletas, pienso mientras le busco por todo el supermercado. No será capaz, pienso. No, más bien espero que no sea capaz.
No me cuesta mucho encontrarle. Está en el estante de bollería, pan y todo eso. Se gira hacia mí y ya no tiene mis gafas en la mano. Intento no parecer enfadado, pero no me da resultado. Me acerco a él y me contengo para no cogerle del cuello y partirle la cara.
-Coge las galletas y te devuelvo las gafas -me dice.
Le digo que valen muy caras, que son cuatro jodidos dólares. Le digo que coja las que come siempre, y me dice:
-La semana pasada no cogiste las que como siempre.
¡Pero si estaban ricas igualmente!
-Pero a mí no me gustan.
Le digo que lo siento y relaja la expresión de psicópata que tiene cuando no consigue lo que quiere. Se rasca detrás del cuello, se ajusta el suéter gris alrededor de la cintura y aparta la mirada.
Solo por esta vez, me dice mientras mete un par de barras de pan en el carrito. Y te devuelvo las gafas, me dice. Me asegura que nunca las rompería.
Le digo que no se separe de mí, que no veo una mierda. Me dice que ya lo sabe y creo que sonríe.
Así que termino cogiendo las galletas de chocolate de cuatro dólares.
Cuando llegamos a la pescadería me doy cuenta de su plan. Su puto plan. No veo nada. No puedo elegir bien el pescado. Soy muy selecto con el pescado. Así que nos vamos sin pescado. Allen odia el pescado.
Jodido genio psicópata.
Por lo menos he cogido algo de panceta y unos huevos para desayunar. Como Allen estudió anatomía o biología o algo así, le dejo escoger la carne. Además, lo único que quiero en esos momentos es recuperar mis gafas y largarme de una vez.
Allen me coge la cartera y paga él la compra. Me parece ver que me roba un par de pavos, pero dile algo.
Enfrente del coche saco las llaves y abro el maletero. Dame las gafas, le digo.
Él me pregunta si quiero una galleta.
Me dice:
-Coge una, joder. Has pagado cuatro dólares por ellas.
Me da la caja. Saco la navaja que llevo en el bolsillo interior de la chaqueta y abro la caja en canal. Destrozo la puta caja. Putas galletas.
¿Y adivináis qué hay dentro de la caja?
Mis gafas.
-¿Cómo coño? -le digo.
Allen sonríe y se encoge de hombros. Me quita la caja de las manos y se sienta en el asiento del copiloto, dejándome a mí con toda la compra por meter en el maletero. Saca un paquete de galletas, lo abre y las devora con placer. No tanto por lo buenas que están sino por lo bien que ha ido su plan.
Se gira hacia la luna trasera y me mira con una sonrisa. Se mete una galleta a la boca y se da la vuelta, riéndose.
Bueno, en realidad me llevo él.
Por lo visto cambié la marca de algo muy importante y no alcancé a darme cuenta en el momento. Una semana después, sigo sin saber qué coño compré que no era lo que debía ser, pero el cabrón psicótico se niega a decírmelo.
Así que allí estábamos, yo con el carrito, dando vueltas por las estanterías mientras Allen cogía las cosas y me las daba para que las metiese ordenadamente. A veces olvido que no es un adulto.
A veces tengo que darle lo que acaba de coger y decirle que lo deje donde estaba, porque es muy caro y no quiero permitírmelo.
-Deja eso a no ser que quieras que el casero nos eche- le digo.
Y él dice:
-Si no te ha echado por pegar tiros a las tres de la mañana.
Y yo le quito la puta chocolatina de la mano y la dejo en la estantería. Él la coge y la pone todo lo detrás que puede, y me dice:
-Por si volvemos luego a por ella.
Mi parte favorita es cuando me toca comprar los condones. Allen me mira con los ojos fruncidos bajo las cejas, esa mirada que pone cuando cree que le estoy mintiendo. Allen cree que escondo o tiro los condones para seguir comprando más y hacer como que mi vida sexual no está muerta.
Puto sociópata reprimido.
Estoy mirando las cajitas de preservativos de tantos colores como el arcoiris y de tantos sabores como los chicles. Creo que no tienen la marca que me gusta.
Giro la cabeza y veo a Allen mirando fijamente a un niño de unos cinco años que está enfrente de él. El niño le ofrece un caramelo de fresa. Allen lo acepta. Se agacha frente al niño y, ¿adivinas qué le da? la puta chocolatina. La que dejó antes en el estante, o eso me hizo creer. Va y se la da. Sin papel, sin nada, directa para que se la coma. El niño la coge, le sonríe y se va con su madre mientras arranca la mitad de la chocolatina de un mordisco.
-¿Por qué no haces eso con los condones, también? -le digo-. Sácamelos de la caja, son caros.
Me dice que no, el cabrón. Me dice:
-Dame un caramelo.
Y le saco la lengua mientras me froto una mano en el paquete. Susurra algo así como cretino y desaparece al otro lado del estante.
Por fin he encontrado unas gomitas de mi gusto. No estoy muy convencido, pero las meto en el carro. No las voy a usar de todas formas.
Recorro la sección de cosmética/baño/esas cosas, en busca de Allen, que no debe de andar muy lejos. Voy arrastrando el carro por toda la sección con mis brazos apoyados en la barra y mi cabeza sobre los brazos. El cabrón paranoico no me dio tiempo a tomarme el café por la mañana y me caigo de sueño. Además, las ruedas están deformadas y el carrito gira hacia donde le viene en gana.
Cuando al final lo encuentro, está de cuclillas contemplando un par de tintes para el pelo, uno rojo y otro rubio. Los mira un poco, los pesa con sus brazos como si fuese una balanza, después deja el tinte rojo en el estante y coge uno moreno. Saca el tinte rubio de la caja y lo mete en la caja del tinte moreno, el cual mete en la caja del tinte rubio. Se levanta y deja los tintes en la estantería, en su lugar original. Me mira fijamente y me dice:
-¿Había excusas de tu talla?
Hijo de.
-¿Qué coño haces? -le digo-, ¿Sabes que eso se puede considerar terrorismo?
Levanta una ceja, me mira y luego vuelve a mirar otras dos cajas que ha cogido. Vuelve a pesarlas y a cambiarlas de caja y me dice:
-Hay una chica en la oficina que siempre se tiñe de rubio.
Me cuenta que uno de los imbéciles del laboratorio le tira la caña, y siempre le toca a él soportar sus estúpidas charlas de lo bien que se lleva con ella y lo bonita que es. Resulta que ella compra su tinte aquí. -Quiero saber qué pasa cuando ya no sea rubia -me dice.
-¿Y crees que va a coger una de esas dos cajitas?
-No. Por eso las he cambiado todas.
Se me queda mirando con las cejas levantadas, me mira a los ojos. Busca mi aprobación, o mi visto bueno, o lo que sea. Me muerdo el labio inferior mientras le guiño un ojo y le como con la mirada. Él se me queda mirando y suspira despacio, deja las cajas en la estantería y empieza a andar hacia el fondo del pasillo. Yo le sigo arrastrando el carrito y muerto de cansancio.
La parte de las galletas y el desayuno es mi menos favorita. De lejos. Desearía poder dejar que Allen hiciese esa parte de la compra él solo. Me gustaría que te lo imaginaras. Vale, imagínate un niño pequeño, no sé, de unos diez años. Ese niño es el típico niño que coge todos y cada uno de los productos que encuentra atractivos y te los enseña, te mira con ojos de cachorrito y espera a que le des tu aprobación. Si no se la das, los ojos de gatito degollado se intensifican y tu corazoncito te impide decirle que devuelva a la estantería esas putas galletas de cuatro dólares que más vale que tengan pepitas de oro incrustadas en la masa.
Bueno, Allen es más o menos así. Solo que en vez de mirarte con ojos de gatito degollado, te mira como si fuese a ti mismo a quien va a degollar. Es escalofriante.
Así que coge las putas galletas de cuatro dólares. Me asesina con la mirada incluso antes de decirle nada, pero yo le niego con la cabeza. Baja la cabeza y sigue mirándome. Ni siquiera parpadea. Articulo un gentil "cómeme la polla" con mis labios, sin emitir sonido alguno. Allen mete las galletas en el carrito de todas formas. Yo las saco y las dejo donde estaban.
De repente Allen se levanta un poco y mira por encima de mi hombro con los ojos lo bastante abiertos como para indicar sorpresa. Me extraño, me parece muy raro. Me giro, pensando que habrá visto a alguien conocido, tal vez a Dave. Pero no hay nadie.
Noto un tirón en mi cara y veo a Allen correr y desaparecer tras el último estante del pasillo con mis gafas en su mano.
Puta ruina humana.
Todo por las putas galletas, pienso mientras le busco por todo el supermercado. No será capaz, pienso. No, más bien espero que no sea capaz.
No me cuesta mucho encontrarle. Está en el estante de bollería, pan y todo eso. Se gira hacia mí y ya no tiene mis gafas en la mano. Intento no parecer enfadado, pero no me da resultado. Me acerco a él y me contengo para no cogerle del cuello y partirle la cara.
-Coge las galletas y te devuelvo las gafas -me dice.
Le digo que valen muy caras, que son cuatro jodidos dólares. Le digo que coja las que come siempre, y me dice:
-La semana pasada no cogiste las que como siempre.
¡Pero si estaban ricas igualmente!
-Pero a mí no me gustan.
Le digo que lo siento y relaja la expresión de psicópata que tiene cuando no consigue lo que quiere. Se rasca detrás del cuello, se ajusta el suéter gris alrededor de la cintura y aparta la mirada.
Solo por esta vez, me dice mientras mete un par de barras de pan en el carrito. Y te devuelvo las gafas, me dice. Me asegura que nunca las rompería.
Le digo que no se separe de mí, que no veo una mierda. Me dice que ya lo sabe y creo que sonríe.
Así que termino cogiendo las galletas de chocolate de cuatro dólares.
Cuando llegamos a la pescadería me doy cuenta de su plan. Su puto plan. No veo nada. No puedo elegir bien el pescado. Soy muy selecto con el pescado. Así que nos vamos sin pescado. Allen odia el pescado.
Jodido genio psicópata.
Por lo menos he cogido algo de panceta y unos huevos para desayunar. Como Allen estudió anatomía o biología o algo así, le dejo escoger la carne. Además, lo único que quiero en esos momentos es recuperar mis gafas y largarme de una vez.
Allen me coge la cartera y paga él la compra. Me parece ver que me roba un par de pavos, pero dile algo.
Enfrente del coche saco las llaves y abro el maletero. Dame las gafas, le digo.
Él me pregunta si quiero una galleta.
Me dice:
-Coge una, joder. Has pagado cuatro dólares por ellas.
Me da la caja. Saco la navaja que llevo en el bolsillo interior de la chaqueta y abro la caja en canal. Destrozo la puta caja. Putas galletas.
¿Y adivináis qué hay dentro de la caja?
Mis gafas.
-¿Cómo coño? -le digo.
Allen sonríe y se encoge de hombros. Me quita la caja de las manos y se sienta en el asiento del copiloto, dejándome a mí con toda la compra por meter en el maletero. Saca un paquete de galletas, lo abre y las devora con placer. No tanto por lo buenas que están sino por lo bien que ha ido su plan.
Se gira hacia la luna trasera y me mira con una sonrisa. Se mete una galleta a la boca y se da la vuelta, riéndose.
sábado, 26 de octubre de 2013
plUMAS
PLUMAS DESU
¿A QUIÉN NO LE GUSTA DIBUJAR PLUMAS? Es adictivo, costoso y te arruina la existencia pensando que quieres terminarlo de una puta vez pero sin hacerlo deprisa Y APRIETAS EL PUTO LÁPIZ TAN FUERTE QUE EL GRAFITO SE SALE POR EL OTRO LADO DEL PAPEL.
Pero es muy divertido. Os lo aseguro.
¿A QUIÉN NO LE GUSTA DIBUJAR PLUMAS? Es adictivo, costoso y te arruina la existencia pensando que quieres terminarlo de una puta vez pero sin hacerlo deprisa Y APRIETAS EL PUTO LÁPIZ TAN FUERTE QUE EL GRAFITO SE SALE POR EL OTRO LADO DEL PAPEL.
Pero es muy divertido. Os lo aseguro.
lunes, 21 de octubre de 2013
- Teaser -
Esto es un teaser de una historia que todavía está en proceso, ni siquiera tiene título. Gracias por leer.
Una mujer embutida en un abrigo de
piel, con el pelo rizado rubio cayéndole sobre los hombros y un
vestido negro bajo el abrigo de crías de foca sale de una pequeña
tienda local de comestibles. Se para a mirar su bolsa, asegurándose
de que todo está correcto. Un hombre alto sale disparado del local y
la empuja hacia adelante, haciéndola caer de boca contra el
pavimento.
La mujer grita exasperada y se esfuerza por
levantarse inútilmente, como una tortuga que ha caído de espaldas
sobre su caparazón.
El hombre alto de la cazadora de cuero y los
pantalones vaqueros roídos sigue corriendo calle abajo con una bolsa
que aprieta contra su pecho y unos fajos de billetes que sobresalen
de cada uno de sus bolsillos.
Por detrás le sigue el dueño de la
tienda, un hombre moreno y canijo, gritando que atrapen al tipo que
le acaba de robar toda la caja. Y el destino provee.
Un alma desafortunada se cruza con el
ladrón, tratando de contenerle para que no huya. Lo rodea con los brazos. El ladrón saca una
navaja del bolsilo interior de su cazadora y, acorralado por el
miedo, apuñala a su captor. Lo deja caer y sigue corriendo calle
abajo, todavía con la navaja ensangrentada en la mano.
La gente grita y se arremolina
alrededor del cadáver desangrado. El asesino había clavado la
navaja de forma tan profunda que al zafarse de su víctima le había
desgarrado el vientre y sus intestinos apenas se mantenían dentro
del cuerpo.
La gente lo rodeaba, tapándose la
boca, cerrando los ojos y apartando la mirada. Algunos llamaban a una
ambulancia, otros a la policía. Otros sólo cotilleaban. Nadie se
atrevía a arrodillarse junto a él para comprobar si seguía vivo.
La señora del abrigo de pieles no se
había quedado a contemplar la escena, pero sería atropellada por un
camión cisterna tan sólo unos metros más adelante. Quedaría tan
espachurrada como las pequeñas focas que los cazadores habían
desollado vivas para hacerle un abrigo.
Algunos lo llamarían justicia, otros
karma, otros destino.
Muerte sabía que ninguna de estas
palabras eran las correctas, pero eran las primeras que venían a la
mente. Muerte simplemente lo llamaba muerte.
Observaba la escena mientras sorbía su
batido de chocolate, sentada junto a la ventana de una cutre
cafetería, justo en la acera de enfrente. Había sido testigo de
toda la escena, pero ya sabía lo que iba a ocurrir. Esas cosas eran
como ver los capítulos repetidos de una serie antigua que no dejan
de poner en el único canal que puedes captar con la televisión
del motel. Al fin y al cabo, su trabajo era ese.
Pero no ese día.
Ese día era su día libre. Su día
humano.
Los policías y los médicos de la
ambulancia trataban de hacer espacio para poder comprobar el estado
del cadáver. Los morbosos se apretujaban a un lado de la calle para
no perder ni un solo detalle.
Uno de los policías tomaba declaración
mientras otro cubría el cuerpo con un plástico plateado. Sandwich
fue lo primero que le vino a la mente.
Un policía amenazaba a un civil que
grababa la escena con su teléfono. La carretera estaba medio cortada
por los coches de policía y la ambulancia, así que los otros coches
y la otra ambulancia que tenían que llegar a la señora espachurrada
del abrigo de foca tuvieron que dar un rodeo significativo.
Tanto esfuerzo por un montón de sesos
sobre el asfalto, pensó Muerte. Le dio otro sorbo a su batido sin
dejar de contemplar la escena.
Una persona, no sabrías decir si
hombre o mujer, presumiblemente alto y de pelo castaño claro intentaba entrar en la cafetería. Abrió la puerta y entró.
Una de las correas de su uniforme militar se enganchó en el pomo.
Miró a Muerte con una sonrisa forzada y cuando logró recuperar su
correa, todavía le costaba entrar.
Dio un par de pasos hacia la izquierda,
empujó su cuerpo en esa dirección y se enderezó, después hizo lo
mismo hacia la derecha y suspiró de alivio, como si acabase de
entrar por un hueco diminuto. Caminó en lateral hasta que se sentó
frente a Muerte, todavía con esa falsa sonrisa en su cara redonda.
Ella lo miraba con una ceja levantada y
sin dejar de tomar su batido. Tragó lo que había sorbido y se
reclinó en su asiento acolchado de falso terciopelo rojo.
-Bonito baile. -le dijo al chico.
-No tanto como el de ahí fuera.
-respondió, mirando por la ventana. Apoyó sus brazos en la mesa y
se encorvó. Sus ojos azules tomaban un brillo metálico a la luz del sol.
-¿A qué has venido? -preguntó
Muerte, secándose el agua de las manos con una servilleta.
-Quiero pedirte algo.
Muerte se inclinó hacia él con el
ceño fruncido. Sonrió y le señaló con el dedo.
-Ya me debes muchas cosas. -dijo,
enfatizando en la palabra muchas.
-Puedo devolvértelas. -susurró como respuesta, muy
convencido de sí mismo.
-¿Y por qué no lo has hecho ya?
Muerte sabía devolverle los golpes. Él
o ella se echó hacia atrás pero sin acabar de apoyar la espalda en
el respaldo del asiento. Ya no sonreía. Miró una vez más hacia el
otro lado de la calle. Después volvió a mirar a su compañera de
mesa y dijo:
-Sólo un par de días. Como mucho.
La Muerte revolvió la espuma de su
batido con la pajita y suspiró.
-Está bien. ¿Qué quieres?
El otro no contestó enseguida. Muerte
se colocó el pelo tintado de rosa detrás de la oreja y se inclinó
hacia él, sabiendo que no quería decirlo demasiado alto. Él apoyó
los codos en la mesa, se sostuvo la barbilla en sus manos por un
segundo. Se tapó la boca, miró hacia todas partes y finalmente
respondió.
-Quiero a Remus. Un par de días, como
mucho. Te lo prometo. -Muerte apartó la mirada y no dijo nada.
Creyendo que había metido la pata, siguió hablando. -Sé que tiene
que estar en algún sitio importante... cuidando de un humano o algo
así, eso he oído. Pero escucha, son sólo un par de días. Si lo
hacemos bien, el humano ni se dará cuenta. O podemos borrarle la
memoria, cualquier cosa me sirve.
Muerte seguía sin responder.
-¿Muerte?
Muerte cogió aire y no lo soltó. Miró
a su compañero directamente a los ojos con la boca entreabierta,
como queriendo decir algo. Soltó el aire muy despacio y se echó
todo el pelo hacia atrás. Su compañero la miraba con un deje de
preocupación en su rostro.
-No tengo a Remus. -dijo Muerte
finalmente.
-¿Qué?, ¿Qué? -pronunció más el
segundo qué, como si no lo hubiera exclamado lo suficientemente alto
la primera vez.
-Que no tengo a Remus, Mayhem. No lo
tengo. -espetó en un tono seco.
El susodicho Mayhem miró de nuevo a
los coches de policía del otro lado de la calle. Se estiró y
respiró profundamente.
-¿Qué pasó? -preguntó sin dejar de
mirar a través de la ventana.
-Eso fue lo que pasó. -respondió
Muerte, señalando al cadáver envuelto en plástico de aluminio que
trataban de subir a una camilla.
Muerte cruzó las piernas bajo su
vestido de seda negro. Tenía un poco de frío.
-Alguien me robó a Remus. -comenzó,
mirando fijamente las burbujas de la espuma en lo que quedaba de su
batido. -Después, un cuatroalas vino para perseguir al
ladrón. El ladrón lo pilló y lo quemó vivo. Y quedó como el
señor Harris, calcinado, destripado y envuelto en papel de
bocadillo.
Muerte señaló de nuevo el cadáver.
Después miró a su amigo, apretando sus labios. Éste parecía no
creérselo.
Y no lo habría hecho, de no ser porque
ella era la Muerte. Y Muerte no le mentía.
-¿Me acompañas al motel, y lo
hablamos? -dijo ella.
Mayhem se levantó y se sacó un par de
billetes del bolsillo de su chaqueta. Se los dio a Muerte y señaló
la copa de batido vacía.
-Pídeme uno de esos para el camino.
-dijo.
sábado, 19 de octubre de 2013
Como entrenar a tu Allen
(en una arrugada hoja de papel, escondida tras un montón de números de teléfono en la agenda)
1. Si le quieres tocar, limítate a los hombros. Nunca desde detrás, tiene que verte llegar.
2. Nada de abrazos, no le cojas de la cintura.
3. Si te mira fijamente durante más de 6 segundos, le has herido.
4. Si te mira a los ojos, es importante.
-quiere algo
-si es por más de 6 seg, corre por tu vida.
5. No le enfades. Nunca, por nada del mundo. Recuerda el hospital.
6. Mejor, no recuerdes el hospital. Sobretodo no se lo recuerdes a él.
7. No te acerques mucho, mantén la distancia en todo momento.
8. Dale chocolate, mucho chocolate.
-No cambies la marca de los cereales ni de las galletas.
9. NO le toques el pelo.
10. Si le sigues el juego te arrastrará con él. Siempre gana.
11. No cierres la puerta de la calle por las noches y deja las llaves a mano.
12. 3 azules, 2 rojas y 1 blanca cada 12 horas.
-Ahora son 2 blancas cada 8 horas 3A/2R/ 2-3B //8-12hrs.
13. Mantente lejos de sus dibujos si todavía no te los ha enseñado.
14. Si le hieres, discúlpate. Le importa.
15. Le importas.
16. Lo creo de verdad. Le importas. Recuerda el ataque de pánico.
17. Te necesita.
18. Eres la única voz que no resuena en su cabeza. Eres real para él.
19. Dale muchos libros. Todos los que pueda leer.
20. Es normal que lleve tres días encerrado en su habitación. Preocúpate cuando esté demasiado tiempo fuera de ella.
21. Si hay monstruos bajo la cama, levanta el colchón. Si están bajo la mesa, dispara o pégales.
-comprar masilla para los disparos en la pared
22. No le dejes solo ante un espejo.
23. Cuida de él. Él cuida de ti.
24. Muchas veces no te hablará. No sabe cómo contestarte.
25. Nunca te demostrará que le importas, salvo que te estés muriendo.
26. Párale cuando tengas que hacerlo.
27. Deja que duerma. Necesita dormir.
28. Le necesitas.
1. Si le quieres tocar, limítate a los hombros. Nunca desde detrás, tiene que verte llegar.
2. Nada de abrazos, no le cojas de la cintura.
3. Si te mira fijamente durante más de 6 segundos, le has herido.
4. Si te mira a los ojos, es importante.
-quiere algo
-si es por más de 6 seg, corre por tu vida.
5. No le enfades. Nunca, por nada del mundo. Recuerda el hospital.
6. Mejor, no recuerdes el hospital. Sobretodo no se lo recuerdes a él.
7. No te acerques mucho, mantén la distancia en todo momento.
8. Dale chocolate, mucho chocolate.
-No cambies la marca de los cereales ni de las galletas.
9. NO le toques el pelo.
10. Si le sigues el juego te arrastrará con él. Siempre gana.
11. No cierres la puerta de la calle por las noches y deja las llaves a mano.
12. 3 azules, 2 rojas y 1 blanca cada 12 horas.
-Ahora son 2 blancas cada 8 horas 3A/2R/ 2-3B //8-12hrs.
13. Mantente lejos de sus dibujos si todavía no te los ha enseñado.
14. Si le hieres, discúlpate. Le importa.
15. Le importas.
16. Lo creo de verdad. Le importas. Recuerda el ataque de pánico.
17. Te necesita.
18. Eres la única voz que no resuena en su cabeza. Eres real para él.
19. Dale muchos libros. Todos los que pueda leer.
20. Es normal que lleve tres días encerrado en su habitación. Preocúpate cuando esté demasiado tiempo fuera de ella.
21. Si hay monstruos bajo la cama, levanta el colchón. Si están bajo la mesa, dispara o pégales.
-comprar masilla para los disparos en la pared
22. No le dejes solo ante un espejo.
23. Cuida de él. Él cuida de ti.
24. Muchas veces no te hablará. No sabe cómo contestarte.
25. Nunca te demostrará que le importas, salvo que te estés muriendo.
26. Párale cuando tengas que hacerlo.
27. Deja que duerma. Necesita dormir.
28. Le necesitas.
lunes, 7 de octubre de 2013
Ajem.
Recordatorio amistoso de aquella vez que petó un barco lleno de petróleo y las costas se llenaron del famoso chapapote.
Yo todavía era muy peque y en carnavales en mi colegio decidieron que debíamos hacer honor a esa tragedia, así que nos "disfrazaron" de chapapote. Yo estaba muy triste porque quería ir de D'Artagnan, con mi espada, mi pluma gigante en el sombrero y etcétera, y en cambio mi disfraz ese día consistía en una bolsa de basura negra con algas y peces de papel pegados a ella.
Pero cuando di un par de vueltas por el patio, lo comprendí.
Aquella bolsa de basura representaba la marea negra. Las aguas negras. Todo lo que caía en ellas moría. Mis peces y algas de papel estaban muertos.
Yo era la muerte.
Cuando lo averigué, fui la niña macabra más feliz del mundo. Todo el que cayese en mis aguas negras (o bolsa de basura) podía morir. Así que corrí por el patio feliz y gritando "¡voy a matar a todas las gaviotas!". Desconozco mis razones de entonces para querer extinguir a todas las gaviotas, pero no me culpo. Sentía que tenía poder, más poder que cuando lograba esconderme en el armario y comerme un bote entero de Nesquick en polvo. Era como Davy Jones en su Holandés, como Ganondorf en su caballo.
Cuando los monitores me quitaron mi traje, mi sensación de poder se esfumó, igual que cuando me descubrían en el armario. Pero no pasaba nada, yo ya estaba feliz, había representado a la muerte y estaba orgullosa de ello.
Yo de pequeñita era muy dulce.
Yo todavía era muy peque y en carnavales en mi colegio decidieron que debíamos hacer honor a esa tragedia, así que nos "disfrazaron" de chapapote. Yo estaba muy triste porque quería ir de D'Artagnan, con mi espada, mi pluma gigante en el sombrero y etcétera, y en cambio mi disfraz ese día consistía en una bolsa de basura negra con algas y peces de papel pegados a ella.
Pero cuando di un par de vueltas por el patio, lo comprendí.
Aquella bolsa de basura representaba la marea negra. Las aguas negras. Todo lo que caía en ellas moría. Mis peces y algas de papel estaban muertos.
Yo era la muerte.
Cuando lo averigué, fui la niña macabra más feliz del mundo. Todo el que cayese en mis aguas negras (o bolsa de basura) podía morir. Así que corrí por el patio feliz y gritando "¡voy a matar a todas las gaviotas!". Desconozco mis razones de entonces para querer extinguir a todas las gaviotas, pero no me culpo. Sentía que tenía poder, más poder que cuando lograba esconderme en el armario y comerme un bote entero de Nesquick en polvo. Era como Davy Jones en su Holandés, como Ganondorf en su caballo.
Cuando los monitores me quitaron mi traje, mi sensación de poder se esfumó, igual que cuando me descubrían en el armario. Pero no pasaba nada, yo ya estaba feliz, había representado a la muerte y estaba orgullosa de ello.
Yo de pequeñita era muy dulce.
domingo, 6 de octubre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
30 Day Development Challenge - Días 16, 17, 18
Day 16:
Sex and Romance:
¿Cuál es su orientación sexual? ¿Alguna vez dudan de ello?
¿Cuándo perdieron su virginidad? ¿Con quién? ¿Dónde? ¿Cómo fue?
¿Cuál es su fantasía sexual favorita?
Allen Bane
Asexual. No se siente atraído físicamente por nadie, pero tampoco románticamente. Sus relaciones se basan más en la necesidad mutua que en el amor, esa es una palabra demasiado fuerte para él. Nunca ha dudado de que no le atrae nadie, aunque eso no significa que no pueda sentirse excitado (pero eso son casos muy raros).
Shilo fue su primera chica, en su dormitorio. Fue bastante bien, lo suficiente como para que Shilo se plantease la relación con quien estaba saliendo en ese momento.
Ni siquiera tiene fantasías sexuales en general.
-Sí, Allen le robó la novia a un chulito de universidad, fijaos.-
Hershel Black
Homosexual. Nunca se lo ha cuestionado.
Una de las chicas más populares de su instituto tenía el ojo puesto en él y se aseguró de forzarle hasta obtener lo que quería. No fue una violación, claro, más bien fue presión social: Hershel no quería que descubriesen que le gustaban los hombres y se vio obligado a tener sexo con ella en una de las fiestas de alguien popular para que todo el instituto (y sus padres) le dejara en paz. Fue bastante horrible para él, pero acabó superándolo.
Una de sus fantasías favoritas (que tiene muchas, es muy pervertido) es ponerle un collar a su hombrecito y que éste le obedezca, a ser posible rechistando y resistiéndose.
(En realidad consiguió esto con uno de los chicos que se reían de él en el instituto, fue uno de los mayores logros de su vida y piensa escribirlo en sus memorias).
Mayhem Kanda
Kanda es una especie de espíritu-demonio asexual, ni siquiera tiene órganos reproductivos y es andrógino. Ni siquiera se le puede decir que es un varón, es que no tiene género.
Deimos
Es un androide diseñado como arma, nada más que decir.
Remus
Bisexual, sin duda alguna. Hace ya tiempo que olvidó cómo empezó todo y con quien, sólo se preocupa de cómo continúa. No tiene ninguna fantasía favorita en especial, la verdad es que le suele gustar todo por igual.
Day 17:
¿Tienen algún fetiche particular?
¿Cuál es la cosa más rara que han hecho en la cama?
¿Algo en particular que nunca harían?
¿Qué les atrae en una pareja?
Allen Bane
Lo más raro que ha hecho en la cama ha sido jugar a las YuGiOh él solito. También envolver a su gato en las sábanas y momificarlo así como compartir helado con él, pero nada que tenga que ver con el sexo. Es que sencillamente no es muy fan de ello.
Hershel Black
Le gusta el BDSM. Lo más raro (mejor dicho fuerte) que ha hecho ha sido abusar de su compañero de piso mientras éste dormía.
Nunca haría nada que pudiera herir a su compañero de cama. Le gusta pensar que tampoco haría nada que el otro no quisiera pero no es muy bueno en eso del autocontrol.
Bueno, mientras el otro se deje hacer cualquier cosa, a Hershel le sirve para meterlo en su cama. O donde pille más cerca.
Mayhem Kanda
...
Deimos
...
Remus
Remus no le hace ascos a nada. Lo más raro que ha hecho en una cama es dormir, porque no le gustan. Si hubiera algo que no debiera hacer, se daría cuenta de ello, pero en general no.
Day 18:
¿Quién es su pareja y qué les atrajo de ella? ¿Cómo se conocieron? ¿Cuánto tiempo llevan juntos? ¿Qué clase de relación es? ¿Tienen planes para el futuro?
¿Cuál sería su cita perfecta?
Describe una de las relaciones pasadas y qué fue significante en ella.
¿Alguna vez han herido a alguien a quien quieren?
¿Se enamoran fácilmente?
Allen Bane
Podría decirse que estuvo saliendo con Shilo, aunque más bien ella salía con él. Se conocieron en la universidad, coincidían mucho y al final ella se fijó en él y en parte forzó a Allen para que se fijase en ella, cosa que le funcionó muy bien.
No le da miedo herir a quienes le importan porque sabe que acabará haciéndolo, pero sí es algo que le preocupa mucho. Lo hace con tanta facilidad que a veces ni siquiera se da cuenta o incluso le divierte hacerlo. Sabe que su única opción es dejarlos o destrozarlos, pero no con Hershel. Es especial, por eso siempre le dice que tenga cuidado con él.
Hershel Black
Nunca ha tenido una pareja estable, tampoco lo cree posible. Todos sus compañeros se han marchado de madrugada y de momento le gustaría seguir así.
Su cita perfecta sería algo como una cena romántica en el McDonalds, un pase para un espectáculo de Monster Trucks, un paseo por la feria, un polvo rápido (pero productivo) y un besito de buenas noches.
Ha hecho daño a sus seres queridos en varias ocasiones, pero nunca de forma intencionada. Es uno de sus mayores miedos y por los que se refugia en un apartamento pequeño y se aisla de todos.
A Hershel le cuesta mucho enamorarse de alguien, le cuesta tanto que a veces piensa que nadie vale la pena.
Mayhem Kanda
Creo que Kanda sólo tiene citas con su periquito. De ahí ya no avanza.
Deimos
Está enamorado de un filósofo muerto, dejémoslo ahí.
Remus
No es realmente una relación típica pero podría decirse que Gorefiend es su pareja. Bueno, lo más cercano a una pareja, dado que se pelean y echan un polvo de reconciliación cada vez que se ven.
Se conocieron en su mundo (pongamos un mundo dentro de nuestro mundo) e intentaron matarse, varias veces. Al final se conocieron mejor y decidieron que no querían matarse, sólo pegarse. Después se fueron conociendo mejor, pasaron cosas y así llevan años, más de cinco, por lo menos.
Pero Remus no fue siempre así, llegó a tener una bonita relación con su "mujer" hasta que ésta murió, que es cuando decidió dejarlo todo atrás y marcharse al mundo humano. Todavía se culpa de su muerte y le dedica un poema cada noche de luna llena.
No se ha enamorado desde que ella murió, antes tampoco le era fácil enamorarse.
Sex and Romance:
¿Cuál es su orientación sexual? ¿Alguna vez dudan de ello?
¿Cuándo perdieron su virginidad? ¿Con quién? ¿Dónde? ¿Cómo fue?
¿Cuál es su fantasía sexual favorita?
Allen Bane
Asexual. No se siente atraído físicamente por nadie, pero tampoco románticamente. Sus relaciones se basan más en la necesidad mutua que en el amor, esa es una palabra demasiado fuerte para él. Nunca ha dudado de que no le atrae nadie, aunque eso no significa que no pueda sentirse excitado (pero eso son casos muy raros).
Shilo fue su primera chica, en su dormitorio. Fue bastante bien, lo suficiente como para que Shilo se plantease la relación con quien estaba saliendo en ese momento.
Ni siquiera tiene fantasías sexuales en general.
-Sí, Allen le robó la novia a un chulito de universidad, fijaos.-
Hershel Black
Homosexual. Nunca se lo ha cuestionado.
Una de las chicas más populares de su instituto tenía el ojo puesto en él y se aseguró de forzarle hasta obtener lo que quería. No fue una violación, claro, más bien fue presión social: Hershel no quería que descubriesen que le gustaban los hombres y se vio obligado a tener sexo con ella en una de las fiestas de alguien popular para que todo el instituto (y sus padres) le dejara en paz. Fue bastante horrible para él, pero acabó superándolo.
Una de sus fantasías favoritas (que tiene muchas, es muy pervertido) es ponerle un collar a su hombrecito y que éste le obedezca, a ser posible rechistando y resistiéndose.
(En realidad consiguió esto con uno de los chicos que se reían de él en el instituto, fue uno de los mayores logros de su vida y piensa escribirlo en sus memorias).
Mayhem Kanda
Kanda es una especie de espíritu-demonio asexual, ni siquiera tiene órganos reproductivos y es andrógino. Ni siquiera se le puede decir que es un varón, es que no tiene género.
Deimos
Es un androide diseñado como arma, nada más que decir.
Remus
Bisexual, sin duda alguna. Hace ya tiempo que olvidó cómo empezó todo y con quien, sólo se preocupa de cómo continúa. No tiene ninguna fantasía favorita en especial, la verdad es que le suele gustar todo por igual.
Day 17:
¿Tienen algún fetiche particular?
¿Cuál es la cosa más rara que han hecho en la cama?
¿Algo en particular que nunca harían?
¿Qué les atrae en una pareja?
Allen Bane
Lo más raro que ha hecho en la cama ha sido jugar a las YuGiOh él solito. También envolver a su gato en las sábanas y momificarlo así como compartir helado con él, pero nada que tenga que ver con el sexo. Es que sencillamente no es muy fan de ello.
Hershel Black
Le gusta el BDSM. Lo más raro (mejor dicho fuerte) que ha hecho ha sido abusar de su compañero de piso mientras éste dormía.
Nunca haría nada que pudiera herir a su compañero de cama. Le gusta pensar que tampoco haría nada que el otro no quisiera pero no es muy bueno en eso del autocontrol.
Bueno, mientras el otro se deje hacer cualquier cosa, a Hershel le sirve para meterlo en su cama. O donde pille más cerca.
Mayhem Kanda
...
Deimos
...
Remus
Remus no le hace ascos a nada. Lo más raro que ha hecho en una cama es dormir, porque no le gustan. Si hubiera algo que no debiera hacer, se daría cuenta de ello, pero en general no.
Day 18:
¿Quién es su pareja y qué les atrajo de ella? ¿Cómo se conocieron? ¿Cuánto tiempo llevan juntos? ¿Qué clase de relación es? ¿Tienen planes para el futuro?
¿Cuál sería su cita perfecta?
Describe una de las relaciones pasadas y qué fue significante en ella.
¿Alguna vez han herido a alguien a quien quieren?
¿Se enamoran fácilmente?
Allen Bane
Podría decirse que estuvo saliendo con Shilo, aunque más bien ella salía con él. Se conocieron en la universidad, coincidían mucho y al final ella se fijó en él y en parte forzó a Allen para que se fijase en ella, cosa que le funcionó muy bien.
No le da miedo herir a quienes le importan porque sabe que acabará haciéndolo, pero sí es algo que le preocupa mucho. Lo hace con tanta facilidad que a veces ni siquiera se da cuenta o incluso le divierte hacerlo. Sabe que su única opción es dejarlos o destrozarlos, pero no con Hershel. Es especial, por eso siempre le dice que tenga cuidado con él.
Hershel Black
Nunca ha tenido una pareja estable, tampoco lo cree posible. Todos sus compañeros se han marchado de madrugada y de momento le gustaría seguir así.
Su cita perfecta sería algo como una cena romántica en el McDonalds, un pase para un espectáculo de Monster Trucks, un paseo por la feria, un polvo rápido (pero productivo) y un besito de buenas noches.
Ha hecho daño a sus seres queridos en varias ocasiones, pero nunca de forma intencionada. Es uno de sus mayores miedos y por los que se refugia en un apartamento pequeño y se aisla de todos.
A Hershel le cuesta mucho enamorarse de alguien, le cuesta tanto que a veces piensa que nadie vale la pena.
Mayhem Kanda
Creo que Kanda sólo tiene citas con su periquito. De ahí ya no avanza.
Deimos
Está enamorado de un filósofo muerto, dejémoslo ahí.
Remus
No es realmente una relación típica pero podría decirse que Gorefiend es su pareja. Bueno, lo más cercano a una pareja, dado que se pelean y echan un polvo de reconciliación cada vez que se ven.
Se conocieron en su mundo (pongamos un mundo dentro de nuestro mundo) e intentaron matarse, varias veces. Al final se conocieron mejor y decidieron que no querían matarse, sólo pegarse. Después se fueron conociendo mejor, pasaron cosas y así llevan años, más de cinco, por lo menos.
Pero Remus no fue siempre así, llegó a tener una bonita relación con su "mujer" hasta que ésta murió, que es cuando decidió dejarlo todo atrás y marcharse al mundo humano. Todavía se culpa de su muerte y le dedica un poema cada noche de luna llena.
No se ha enamorado desde que ella murió, antes tampoco le era fácil enamorarse.
jueves, 3 de octubre de 2013
30 Day Development Challenge - Day 10 y 15
Me voy saltando cositas porque otras preguntas me parecen más interesantes... o muy coñazo.
Day 10:
¿Cómo es su historia familiar? ¿Cómo les ha afectado? ¿Cómo se sienten acerca de su familia? ¿Cómo se siente la familia acerca de ellos?
Allen Bane
Fue abandonado a los ocho años por (supuestamente) su madre biológica, a quien apenas recuerda, y después fue saltando de familia en familia. La mayoría lo "devolvía" al orfanato, una de sus madres se suicidó y otra abusaba de él hasta que Allen aprendió a devolverle los golpes. Ha ido reprimiendo los recuerdos así que solo es capaz de recordar imágenes o voces, a veces frases completas. En general su historia familiar es una de las causas de su actual estado mental.
Hershel Black
Su familia viene de una de las más antiguas y ricas de la ciudad, por lo tanto son bastante adinerados. Típica familia con sentido del honor familiar, bastante clásicos y tradicionales. Recientemente se han dado a conocer porque una de las tías se ha casado con un actor reconocido. Sus padres nunca llevaron nada bien que fuera gay, tan mal lo llevan que se lo ocultan al resto de la familia. Así, para ellos Hershel es una especie de decepción y oveja negra a la que tratan de evitar a toda costa. Apenas tienen esperanzas en él y no le ayudan en absoluto por miedo a hacer el ridículo. Hershel se siente completamente abandonado y considera que su única familia es su hermano, el único que le comprende y no le juzga sino que le quiere tal como es.
Fue abandonado a los ocho años por (supuestamente) su madre biológica, a quien apenas recuerda, y después fue saltando de familia en familia. La mayoría lo "devolvía" al orfanato, una de sus madres se suicidó y otra abusaba de él hasta que Allen aprendió a devolverle los golpes. Ha ido reprimiendo los recuerdos así que solo es capaz de recordar imágenes o voces, a veces frases completas. En general su historia familiar es una de las causas de su actual estado mental.
Hershel Black
Su familia viene de una de las más antiguas y ricas de la ciudad, por lo tanto son bastante adinerados. Típica familia con sentido del honor familiar, bastante clásicos y tradicionales. Recientemente se han dado a conocer porque una de las tías se ha casado con un actor reconocido. Sus padres nunca llevaron nada bien que fuera gay, tan mal lo llevan que se lo ocultan al resto de la familia. Así, para ellos Hershel es una especie de decepción y oveja negra a la que tratan de evitar a toda costa. Apenas tienen esperanzas en él y no le ayudan en absoluto por miedo a hacer el ridículo. Hershel se siente completamente abandonado y considera que su única familia es su hermano, el único que le comprende y no le juzga sino que le quiere tal como es.
Remus
Su historia familiar es corta ya que se marchó siendo muy joven. Su padre era un poderoso demonio que trataba de proteger a su madre de algo que la perseguía, pero por desgracia no lo consiguió. Cuando su madre murió, su padre se fue y él y sus hermanos se quedaron solos. Al final, su hermano mayor terminó por irse también y poco después Remus abandonó, comenzando una cadena de circunstancias que le llevarían al mundo humano. Pese a tener una familia tan rota, Remus se lleva muy bien con todos sus hermanos y ninguno guarda rencor a su padre. Sabe que podrá reunirse con ellos cuando sea necesario y que estos le darán lo que necesite.
Deimos y Kanda quedan excluidos porque realmente no tienen historia familiar, siendo que Kanda no fue un niño (no "nació" en el sentido estricto y humano de la palabra) y Deimos es un androide.
Day 15:
¿Quién es su amigo más cercano y por qué? ¿Qué les gusta hacer con esta persona?
¿Algún rival? ¿Quién y por qué?
¿Han sido traicionados? ¿Por quién y cómo les afectó?
Allen Bane
Su amigo más cercano es Hershel, aunque le cuesta reconocerlo. Es la única persona que se ha preocupado realmente por él, dejándole incluso vivir en su casa y darle algo con lo que mantener la cabeza ocupada a raíz de tratar sus problemas. Además, Hershel es como un oasis para él, alguien en quien puede apoyarse y descargarlo todo sin tener la necesidad de matarlo después. Le gusta ver cómo Hershel es una versión normal de él mismo con sus locuras y todo. Pero más que nada lo considera su amigo porque Hershel ha sabido hacerle feliz.
Su amigo más cercano es Hershel, aunque le cuesta reconocerlo. Es la única persona que se ha preocupado realmente por él, dejándole incluso vivir en su casa y darle algo con lo que mantener la cabeza ocupada a raíz de tratar sus problemas. Además, Hershel es como un oasis para él, alguien en quien puede apoyarse y descargarlo todo sin tener la necesidad de matarlo después. Le gusta ver cómo Hershel es una versión normal de él mismo con sus locuras y todo. Pero más que nada lo considera su amigo porque Hershel ha sabido hacerle feliz.
Le gusta ver la televisión con él, jugar a la consola o resolver algo juntos. También le gusta tomar helado y batidos y, bueno, prácitcamente todo le resulta cómodo con Hershel. Sobretodo le gusta ir al supermercado y asegurarse de que Hershel no cambia de marca los cereales ni las galletas. Le reconforta tenerle cerca.
(Probablemente Shilo también deba caer en esta categoría, pero sin
embargo sus sentimientos hacia ella se han distorsionado desde la última
vez que la vio. Ahora Shilo es más un objetivo que una persona. No sigo
porque spoilers.)
Allen realmente no tiene rivales aunque Dave se considera uno porque lucha por su relación con Hershel mientras que la de Allen avanza sin que él haga esfuerzo alguno. Es algo que le trae de cabeza sobre lo que Allen siempre sabe hacer bromas de mal gusto.
Realmente no es una traición pero podría decir que Shilo es lo más cerca a una traición que ha vivido nunca, ya que le dejó tirado en un coma de seis meses. Cómo Allen se siente sobre esto ya es más ambiguo. Él sabe que ella no quería dejarle, pero las circunstancias lo forzaron, aun así se siente muy decepcionado, pero todavía no ha averiguado si con Shilo o consigo mismo.
Hershel Black
El mejor amigo de Hershel es sin duda su hermano, Dave, aunque Allen es el más cercano. Le encanta estar con Dave porque sabe que nunca le juzgará y que estará ahí para todo lo que necesite. También le gusta estar con Allen porque le encanta conversar con él, lo encuentra muy interesante y entretenido además de que puede hablar de muchos temas que Dave no entendería.
El mejor amigo de Hershel es sin duda su hermano, Dave, aunque Allen es el más cercano. Le encanta estar con Dave porque sabe que nunca le juzgará y que estará ahí para todo lo que necesite. También le gusta estar con Allen porque le encanta conversar con él, lo encuentra muy interesante y entretenido además de que puede hablar de muchos temas que Dave no entendería.
Con Dave le gusta ir a los recreativos, salir de viaje en coche o ir al lago a pescar, comer McDonalds a todas horas y salir de vez en cuando a tomar algo, sobretodo por la noche.
Con Allen es algo distinto, más que hacer cosas le gusta preocuparse por él, tener a alguien a quien vigilar. Le gusta charlar porque cada una de sus incoherencias es un puzzle a resolver y las cosas cotidianas como ver la televisión o ir al supermercado pueden resultar toda una aventura. También le gusta mucho picarle y retarle, hacer apuestas y ganarle. Aunque en general a Hershel le gusta ganar en todo, a todo el mundo.
No tiene rivales y de momento no ha sido traicionado severamente, aunque a veces lo espera de Allen.
Deimos
El mejor amigo de este androide es sin duda su contraparte viva, al que llama Freakmind o Freaky. Pasó mucho tiempo hablando con él hasta que por fin se liberó. Son al mismo tiempo rivales dado que los dos tienen objetivos muy diferentes, Freaky quiere destruir a todas y cada una de las personas que le crearon mientras que Deimos trata de protegerlas.
De todas formas amistad y rivalidad no es un concepto que Deimos entienda del todo de forma humana.
Ha sido traicionado varias veces por sus mismos creadores y por los humanos. Se ha tomado suficientemente mal estas traiciones como para causar varias catástrofes antes de exiliarse bajo los laboratorios que antaño protegía.
Mayhem Kanda
Muerte es la mejor amiga de Kanda, la conoce desde que tiene memoria y se llevan muy bien juntos. Así tiene que ser, dado que Kanda es el canciller de una buena parte del Inframundo. Le encanta dar paseos con ella y compartir anécdotas, contarse batallitas. También le gusta cuando toman té juntos y Muerte le trae cosas "raras" del mundo humano.
Su rival es su General Primero, Vladimyr Demyan. Ambos son amigos también desde hace mucho tiempo pero sus personalidades chocan muy bruscamente. Además, a Demyan le encanta picar a Kanda y éste no lleva muy bien las bromas (no suele pillarlas y le ponen de mal humor).
Sólo le han traicionado una vez, cuando todavía era un soldado en el ejército. No habla mucho sobre el tema pero se dice que parte de su Guadaña Demoníaca está hecha con los huesos y la sangre de aquellos que le hicieron daño. Su Guadaña tampoco suele hablar de ello y no desmiente ni confirma este rumor.
Remus
Su mejor amigo es Lascaux, un algo superviviente de la Segunda Guerra Mundial que está estancado en sus diecinueve años para siempre. Está casi tan loco como él, por eso le gusta.
Remus no es muy de compartir momentos pero le divierte salir de caza con Lascaux y compartir experiencias.
Su peor rival es sin duda Gorefiend, a quien también considera su amigo. Gorefiend es otro demonio con quien solía salir (aunque todavía pasan cosas cuando se ven) y con quien suele chocar provocando catástrofes. No se pelean por nada en concreto, simplemente les gusta pelearse y ser mejor que el otro.
Considera que su hermano más mayor le traicionó al abandonarle con sus otros hermanos pero no le guarda odio ni rencor sino más bien rabia. No entiende por qué se fue ni tras qué.
miércoles, 2 de octubre de 2013
30 Day Development Challenge - Día 7
Es que los que hay por en medio me parecen un coñazo y no quiero escribir de ello.
¿Dónde viven tus personajes? ¿Por qué lo eligieron, cómo lo adquirieron? ¿Cómo reaccionan a los intrusos? Describe el espacio.
Allen Bane
Vive en un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago, con Hershel. Antes de vivir con él se instaló en una casa abandonada al sur de UK (no recuerda el lugar exacto pero curiosamente sabe llegar en coche) y la reformó y vivió en ella durante bastante tiempo (esto es desde que empezó la universidad hasta que viajó a América). No compró la casa, se las arregló para falsificar papeles y reformarla sin que le costase casi dinero. Reacciona MUY mal a los intrusos, si no los mata les deja traumas muy graves.
Esta casa describe casi a la perfección la evolución de Allen a lo largo de su vida. El piso de abajo, aunque muy viejo, está limpio y ordenado, pero el piso de arriba, que ocupa la habitación de Allen, está completamente descuidado. Las paredes están garabateadas y pintadas con poemas, trozos de canciones o incoherencias psicóticas, hay dibujos en ellas, colgados o tirados por el suelo y las mesas. Su escritorio y la mesita de noche están repletos de botes de medicamentos y pastillas. También hay manchas de sangre por el suelo y los muebles. Tiene un espejo roto que reparaba constantemente y volvía a romper. También había un sótano que Allen se aseguró de sellar antes de irse, con un sello satánico (todavía conserva el libro de donde lo sacó) y una pared de hormigón.
En el piso con Hershel, una de las cosas que más traumatizó a su compañero fue que arrancó las tablas de madera que cubrían las paredes de su habitación con el fin de, al igual que en su antigua casa, pintar en ellas. Hershel todavía no le ha perdonado.
Hershel Black
Tiene un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago. Es de alquiler, logra pagarlo con los distintos trabajos que hace. Es un lugar bastante pequeño, con dos habitaciones, un salón con cocina americana y un cuarto de baño. En el salón apenas caben la televisión y el sofá, y justo detrás de éste está la cocina, que es muy pequeña también. Las habitaciones dan lo justo para una cama individual, un armario y quizá un escritorio, sin embargo Allen se las ha arreglado para que le quepan también dos terrarios. A Hershel apenas le caben sus libros y colecciones de DVD. No le gustan los lugares grandes y tiene mucho miedo a perder sus posesiones así que un apartamento pequeño tiene sentido para él.
Por lo general Hershel no es violento pero se asusta cuando alguien entra en su casa (obviamente). Poco a poco se va volviendo más cauteloso y alerta con estas cosas hasta el punto de dormir con una pistola bajo la almohada.
Mayhem Kanda
Su mansión está a las afueras de la ciudad. Es un lugar grande aunque no muy señorial, es más como una casa rural gigante con mucho patio exterior más que espacio interior. Tiene tres pisos, un desván y un sótano y un gran patio trasero con jardín y una fuente. La adquirió y la reformó cuando se convirtió en el líder de la nación. De los intrusos se encargan sus sirvientes aunque él no reacciona muy bien a ellos, depende de quienes sean.
Deimos
Vive en la parte más profunda del antiguo laboratorio del que se encargaba. Es un lugar que iba a formar parte del complejo principal pero fue desechado y se asemeja a una fábrica antigua post-apocalíptica, abandonado, frío e inacabado. A Deimos sin embargo le gusta y se siente cómodo allí. Refleja un poco su propio ser dado que él mismo es una máquina inacabada y abandonada. Además es un lugar muy seguro porque a esa profundidad no pueden detectarle con ningún tipo de tecnología y enviar a un equipo de reconocimiento sería un suicidio dado que la otra criatura vive justo encima de él.
Los intrusos le dan igual, no entiende ese concepto. Si alguien entra sin aviso lo más probable es que Deimos acabe contándole la vida de algún filósofo y haciéndole muchas preguntas.
Remus
Suele vivir en bosques profundos y densos. Cualquier rama o hueco son perfectos para descansar y se conoce a la perfección cada árbol y rincón del bosque así como los pueblos y ciudades que lo rodean. Le gusta vivir oculto y en las sombras.
¿Dónde viven tus personajes? ¿Por qué lo eligieron, cómo lo adquirieron? ¿Cómo reaccionan a los intrusos? Describe el espacio.
Allen Bane
Vive en un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago, con Hershel. Antes de vivir con él se instaló en una casa abandonada al sur de UK (no recuerda el lugar exacto pero curiosamente sabe llegar en coche) y la reformó y vivió en ella durante bastante tiempo (esto es desde que empezó la universidad hasta que viajó a América). No compró la casa, se las arregló para falsificar papeles y reformarla sin que le costase casi dinero. Reacciona MUY mal a los intrusos, si no los mata les deja traumas muy graves.
Esta casa describe casi a la perfección la evolución de Allen a lo largo de su vida. El piso de abajo, aunque muy viejo, está limpio y ordenado, pero el piso de arriba, que ocupa la habitación de Allen, está completamente descuidado. Las paredes están garabateadas y pintadas con poemas, trozos de canciones o incoherencias psicóticas, hay dibujos en ellas, colgados o tirados por el suelo y las mesas. Su escritorio y la mesita de noche están repletos de botes de medicamentos y pastillas. También hay manchas de sangre por el suelo y los muebles. Tiene un espejo roto que reparaba constantemente y volvía a romper. También había un sótano que Allen se aseguró de sellar antes de irse, con un sello satánico (todavía conserva el libro de donde lo sacó) y una pared de hormigón.
En el piso con Hershel, una de las cosas que más traumatizó a su compañero fue que arrancó las tablas de madera que cubrían las paredes de su habitación con el fin de, al igual que en su antigua casa, pintar en ellas. Hershel todavía no le ha perdonado.
Hershel Black
Tiene un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago. Es de alquiler, logra pagarlo con los distintos trabajos que hace. Es un lugar bastante pequeño, con dos habitaciones, un salón con cocina americana y un cuarto de baño. En el salón apenas caben la televisión y el sofá, y justo detrás de éste está la cocina, que es muy pequeña también. Las habitaciones dan lo justo para una cama individual, un armario y quizá un escritorio, sin embargo Allen se las ha arreglado para que le quepan también dos terrarios. A Hershel apenas le caben sus libros y colecciones de DVD. No le gustan los lugares grandes y tiene mucho miedo a perder sus posesiones así que un apartamento pequeño tiene sentido para él.
Por lo general Hershel no es violento pero se asusta cuando alguien entra en su casa (obviamente). Poco a poco se va volviendo más cauteloso y alerta con estas cosas hasta el punto de dormir con una pistola bajo la almohada.
Mayhem Kanda
Su mansión está a las afueras de la ciudad. Es un lugar grande aunque no muy señorial, es más como una casa rural gigante con mucho patio exterior más que espacio interior. Tiene tres pisos, un desván y un sótano y un gran patio trasero con jardín y una fuente. La adquirió y la reformó cuando se convirtió en el líder de la nación. De los intrusos se encargan sus sirvientes aunque él no reacciona muy bien a ellos, depende de quienes sean.
Deimos
Vive en la parte más profunda del antiguo laboratorio del que se encargaba. Es un lugar que iba a formar parte del complejo principal pero fue desechado y se asemeja a una fábrica antigua post-apocalíptica, abandonado, frío e inacabado. A Deimos sin embargo le gusta y se siente cómodo allí. Refleja un poco su propio ser dado que él mismo es una máquina inacabada y abandonada. Además es un lugar muy seguro porque a esa profundidad no pueden detectarle con ningún tipo de tecnología y enviar a un equipo de reconocimiento sería un suicidio dado que la otra criatura vive justo encima de él.
Los intrusos le dan igual, no entiende ese concepto. Si alguien entra sin aviso lo más probable es que Deimos acabe contándole la vida de algún filósofo y haciéndole muchas preguntas.
Remus
Suele vivir en bosques profundos y densos. Cualquier rama o hueco son perfectos para descansar y se conoce a la perfección cada árbol y rincón del bosque así como los pueblos y ciudades que lo rodean. Le gusta vivir oculto y en las sombras.
martes, 1 de octubre de 2013
30 Day Development Challenge - Día 5
Day 5:
Resources and abilities:
¿Dónde aprendieron sus habilidades?
Allen Bane
Allen es muy inteligente y deductivo de por sí. Su habilidad para salir ileso de forcejeos y manipular físicamente a sus víctimas la adquirió con la práctica. Sus conocimientos de anatomía y psicología son fruto del estudio (y las prácticas), sobretodo los de anatomía. Además es bastante sigiloso sin esfuerzo alguno, se le da muy bien pasar desapercibido.
Hershel Black
Al igual que Allen, Hershel es inteligente por naturaleza, sin embargo todo lo que sabe se lo debe a los libros. Literalmente devora libros de estudio e investigación.
Mayhem Kanda
La experiencia lo es todo para él. Además es naturalmente bueno en algunas cosas como en la política.
Deimos
Es una máquina, puede saber todo lo que necesite con el simple hecho de insertarlo en su memoria. De todas formas también suele leer muchísimo.
Remus
Normalmente su vida de por sí ya es una fuente de experiencia y aprendizaje, pero la mayoría de las cosas se las enseñó su hermano.
Si tienen ingresos, ¿de dónde salen? ¿Tienen un trabajo? ¿Les gusta? ¿Cómo se sienten acerca de sus compañeros de trabajo?
Allen Bane
Antes de vivir con Hershel solía robar dinero o cosas de sus víctimas, de vez en cuando conseguía algún trabajo a tiempo parcial. Durante un tiempo estuvo trabajando en una morgue, fue su trabajo favorito. Ahora los gastos los cubre Hershel aunque espera conseguir algún trabajo en el FBI.
Hershel Black
(Hablaré en pasado para evitar spoilers...) Su hermano solía ayudarle con los gastos y además hacía algún trabajo a tiempo parcial, lo que encontrase para cubrirse los gastos de universidad.
Mayhem Kanda
Es el canciller de un país, su trabajo favorito en el mundo. Nada le llena más que dirigir su precioso país. Sus súbditos le encantan aunque desearía que su mayordomo tuviese la cabeza más blanda para poder darle más collejas.
Deimos
Si necesita algo lo roba. Trabajaba en un macro-laboratorio científico subterráneo hasta que hubo un accidente, desde entonces ha colaborado en algunas operaciones con el gobierno pero todavía no sabe si quiere trabajar para ellos o no.
Remus
No tiene ingresos porque no los necesita, no lleva una vida humana.
Resources and abilities:
¿Dónde aprendieron sus habilidades?
Allen Bane
Allen es muy inteligente y deductivo de por sí. Su habilidad para salir ileso de forcejeos y manipular físicamente a sus víctimas la adquirió con la práctica. Sus conocimientos de anatomía y psicología son fruto del estudio (y las prácticas), sobretodo los de anatomía. Además es bastante sigiloso sin esfuerzo alguno, se le da muy bien pasar desapercibido.
Hershel Black
Al igual que Allen, Hershel es inteligente por naturaleza, sin embargo todo lo que sabe se lo debe a los libros. Literalmente devora libros de estudio e investigación.
Mayhem Kanda
La experiencia lo es todo para él. Además es naturalmente bueno en algunas cosas como en la política.
Deimos
Es una máquina, puede saber todo lo que necesite con el simple hecho de insertarlo en su memoria. De todas formas también suele leer muchísimo.
Remus
Normalmente su vida de por sí ya es una fuente de experiencia y aprendizaje, pero la mayoría de las cosas se las enseñó su hermano.
Si tienen ingresos, ¿de dónde salen? ¿Tienen un trabajo? ¿Les gusta? ¿Cómo se sienten acerca de sus compañeros de trabajo?
Allen Bane
Antes de vivir con Hershel solía robar dinero o cosas de sus víctimas, de vez en cuando conseguía algún trabajo a tiempo parcial. Durante un tiempo estuvo trabajando en una morgue, fue su trabajo favorito. Ahora los gastos los cubre Hershel aunque espera conseguir algún trabajo en el FBI.
Hershel Black
(Hablaré en pasado para evitar spoilers...) Su hermano solía ayudarle con los gastos y además hacía algún trabajo a tiempo parcial, lo que encontrase para cubrirse los gastos de universidad.
Mayhem Kanda
Es el canciller de un país, su trabajo favorito en el mundo. Nada le llena más que dirigir su precioso país. Sus súbditos le encantan aunque desearía que su mayordomo tuviese la cabeza más blanda para poder darle más collejas.
Deimos
Si necesita algo lo roba. Trabajaba en un macro-laboratorio científico subterráneo hasta que hubo un accidente, desde entonces ha colaborado en algunas operaciones con el gobierno pero todavía no sabe si quiere trabajar para ellos o no.
Remus
No tiene ingresos porque no los necesita, no lleva una vida humana.
lunes, 30 de septiembre de 2013
30 Day Development Challenge - Día 4
Me he saltado el día 3 pero no me quería saltar el 4, así que aquí va. Aviso es un post largo.
Day 4: Favorites and habits:
-¿Cuáles son algunos hobbies de tu personaje? ¿Qué hacen con su tiempo?
Allen Bane
Leer, leer y leer todo lo que se le ponga por delante. También le gusta dibujar y sacar de quicio a Hershel y jugar con su gato. A veces también se le puede ver jugando al Guild Wars 2.
Hershel Black
Leer y ver series y películas viejas. Le gusta investigar por su cuenta y cuando no tiene nada que hacer le gusta investigar y seguir fenómenos paranormales. También le encantan los videojuegos, su favorito es la saga Saints Row. Suele salir y trata de ligar.
Mayhem Kanda
Le gusta dar de comer a las palomas y los pájaros de su patio. También le gusta trabajar así que se pasa la mayor parte del tiempo en ello. Otro de sus grandes hobbies es la ópera.
Deimos
Lee muchísimo, le gusta analizar todo lo que ve y mejorar las cosas. Aparte de esto, le gusta mirar las estrellas e identificar cada una de ellas. A veces hasta calcular su posición en el espacio. Le entretienen las matemáticas complejas y la filosofía.
Remus
Dormir y descansar en las ramas de los árboles o en un recoveco. Es más activo por la noche, cuando le gusta correr y saltar largas distancias sólo para gastar energía. También le gusta mucho cazar y comer.
-¿Color favorito?
Allen Bane
Blanco.
Hershel Black
Verde lima.
Mayhem Kanda
Caqui.
Deimos
Ninguno en particular.
Remus
Rojo.
-¿Músicos favoritos? ¿Películas o series/programas de televisión? ¿Libros o autores? ¿Actores?
Allen Bane
Muse, Pulp, The Pixies y Juno Reactor. La única película que realmente le gusta es Nightmare before Christmas y su serie favorita es Breaking Bad. No es muy de televisión ni películas.
Cualquier libro y autor que considere una buena lectura es su favorito. No tiene actores preferidos.
Hershel Black
Iron Maiden, Korn, System of a Down, Dope y Nightwish le gustan muchísimo. Le gustan las series y películas viejas, algunas de sus favoritas son Buffy Cazavampiros (sin duda la que más), Embrujadas, The X Files, Star Trek y Sobrenatural. Godzilla vs Mothra es su película favorita.
No le gusta ningún libro ni autor en particular puesto que es más de leer artículos en revistas e internet.
Su actor favorito es Michael Fassbender.
Mayhem Kanda
Cualquier tipo de ópera le parece bien, y Vivaldi y Bach son sus favoritos. No es de televisión ni películas así como tampoco de libros.
Deimos
No le entusiasman mucho ni la música ni las series, pero los libros le encantan, en especial los de filosofía. Uno de sus autores favoritos es Kafka.
Remus
Suele pasar de la televisión y las cosas humanas pero curiosamente le gusta el dubstep.
-¿Posición política? ¿Son activos en politica o no les importa?
Allen Bane
No le importa cómo vaya el mundo, tiene cosas más estresantes en las que pensar.
Hershel Black
No es un ignorante pero tampoco le da mucha importancia.
Mayhem Kanda
Le encanta la política. Se considera liberal. Dado que es el canciller de un país entero, es obvio que es muy activo en ella.
Deimos
No le importa.
Remus
Tampoco le importa.
-¿Alguna manía que no les guste?
Allen Bane
La gente que se queda mirando, la que le mira de reojo, la que se ríe de él, la que no es capaz de formar una frase coherente... y mucho más. La gente, en general, le pone nervioso. Especialmente la más ruidosa.
Hershel Black
Que le traten como a un niño y que menosprecien su trabajo e inteligencia. Tampoco le gusta que se metan con sus series favoritas. Los reptiles le ponen de los nervios y siente pánico a los insectos.
Mayhem Kanda
Que desobedezcan sus órdenes y se hagan cosas sin su consentimiento. El café ardiendo o demasiado frío. Que se le rompan las galletas al mojarlas en el té. Desgracias de la vida.
Deimos
La gente estúpida, los pájaros que se posan en él. Que se le rayen sus piezas.
Remus
Gente deshonesta, las mentiras en general. No poder comer carne. Cambiar la piel. Detesta los roedores.
-¿Qué tipos de regalos les gustan?
Allen Bane
Algo sencillo con valor sentimental. Aprecia mucho los libros, los paseos de madrugada y los intentos de Hershel por reforzar su relación. Pero sin duda lo que más le gusta que le regalen son batidos de fresa, especialmente de la marca Bunny-Wiz, extra ácido.
Hershel Black
Al igual que Allen le gusta que le regalen libros. También le encanta que le regalen merchandising de sus cosas favoritas y que le dejen notas en los regalos. Tira más por lo material pero sabe apreciar lo sentimental.
Mayhem Kanda
Uniformes y pistolas, las colecciona. Kanda no suele exigir mucho con los regalos, el simple hecho de que le regalen algo le hace feliz, no hay regalo que no le guste.
Deimos
No entiende demasiado bien lo que un regalo significa así que no sabe muy bien como tomárselos. No le gusta nada en concreto.
Remus
Todo lo que pueda comer es un regalo estupendo para él, especialmente si es una persona viva. También le gustan las pequeñas cosas con valor sentimental, como el pendiente que cuelga de su oreja.
¿Cuál es su hora favorita del día? ¿Clima favorito? ¿Estación?
Allen Bane
Cualquier hora en la que pueda estar tranquilo sin oír ni ver cosas extrañas. Le gusta que haga tanto frío como para tener que ponerse un suéter o un jersey pero no tanto como para helarse hasta los huesos, también le gusta la niebla. Su estación favorita es el otoño.
Hershel Black
Cuando su hermano le hace un cumplido, esa es su hora favorita. Comparte con Allen el gusto por el frío pero también le gusta el clima cálido porque puede ver chicos sin camiseta con más frecuencia, sin embargo su estación favorita es el invierno, le gusta taparse hasta arriba con un abrigo largo y negro.
Mayhem Kanda
La hora del discurso es sin duda la que más le gusta . Prefiere un clima templado donde no haga ni demasiado frío ni demasiado calor sino el idóneo para poder llevar el uniforme y las botas altas y si llueve, mejor. La primavera es su estación.
Deimos
Las cinco de la mañana es su hora favorita sin razón aparente, simplemente le gusta el número. Prefiere un clima frío, le gustan la nieve y la lluvia.
Remus
Su hora favorita es cuando puede ver la luna entre las nubes y dormir bajo su luz. Además de la hora de cazar y comer, por supuesto. Le gusta que haga calor, mucho calor, aunque suele frecuentar zonas con temperaturas templadas o frías. Obviamente su estación es el verano.
-¿Dónde les gusta pasar el tiempo?
Allen Bane
En su habitación o en una calle desierta.
Hershel Black
En su salón, le encanta su salón, especialmente el sofá. También le encanta la biblioteca.
Mayhem Kanda
En el patio de su mansión dando largos paseos.
Deimos
Cualquier lugar oscuro, seco y aislado de todo tipo de sonido le sirve. Además le gusta la playa por alguna razón.
Remus
Sobre los árboles, bajo las raíces o en un agujero en la corteza. Quizá en una cueva o una madriguera en la piedra.
-¿Comida favorita? ¿Bebida favorita? ¿Bebidas calientes, suaves, alcohol?
Allen Bane
No le gusta comer pero si tuviera que elegir serían los nuggets del Burguer King. Su bebida favorita son los batidos de fresa, marca Bunny-Wiz, con extra de azúcar y "alucinantemente ácidos". Le gustan las bebidas calientes como el té y también los zumos de frutas. No le gusta el alcohol.
Hershel Black
El bacon sería su comida favorita y el té de vainilla su bebida. Le gustan el Baileys, el vodka y el ron.
Mayhem Kanda
Cualquier tipo de pescado menos los tiburones/delfines y similares. Es un entusiasta de la Coca-cola y también le chifla el té, tanto caliente como frío. No le gusta mucho beber alcohol.
Deimos
No come ni bebe. Es muy soso.
Remus
Su comida favorita es, por supuesto, la carne humana. Sólo bebe agua y jugos de fruta.
-¿Animal favorito?
Allen Bane
Los gatos, le chiflan los gatos.
Hershel Black
Al igual que Allen, los gatos le vuelven loco.
Mayhem Kanda
Le encantan las aves.
Deimos
Los insectos, en especial los voladores.
Remus
Ninguno en concreto pero encuentra interesantes a los animales marinos.
-¿Tienen mascotas, quieren alguna?
Allen Bane
Un gato, Chester, y dos serpientes, una pitón de bola (Pragma) y una boa arcoiris (Zedd). Quiere más serpientes, quizá alguna tarántula y desde luego muchos gatos.
Hershel Black
Los mismos que Allen, dado que vive con él. Le gustaría tener más gatos pero no está dispuesto a dejar que Allen traiga nada más.
Mayhem Kanda
Tiene un periquito llamado Elvis que es casi el amor de su vida. No quiere nada más, de momento.
Deimos
No.
Remus
No.
-¿Qué les relaja?
Allen Bane
Dar paseos cuando es muy de noche o de madrugada, pensar y distraerse. Jugar con su gato, observar sus serpientes, dibujar sin ningún objetivo concreto.
Hershel Black
Dormir e ignorar a todo el mundo.
Mayhem Kanda
Jugar con su periquito y pasear por la noche. Tumbarse en la cama y mirar al techo. Leer libros de ilustraciones fantásticos.
Deimos
Tener el cerebro ocupado en algo muy complicado.
Remus
Dormir, escuchar el sonido del agua y las hojas y mirar las nubes.
-¿Malos hábitos?
Allen Bane
Dejando a un lado el tema de matar gente, come muy mal. También se niega a dormir y cuando lo hace es durante muy poco tiempo. Tiende a insensibilizarlo todo y a manipular a las personas de manera "automática". Se muerde los labios y se araña los dedos y el cuello a veces hasta el punto de hacerse pequeñas heridas que sangran.
Hershel Black
Lo desordena todo. Alquila películas y libros y se le olvida devolverlos o incluso los pierde. Bebe demasiado. No tiene reparos en colarse en propiedades privadas e incluso robar. Le gusta liarla cuando sale y uno de sus hobbies favoritos consiste en robar parejas.
Mayhem Kanda
Grita mucho. Tiene muy mal carácter. Le gusta darle collejas a su mayordomo. No tiene reparos en mirar fijamente a alguien a los ojos por un largo e incómodo periodo de tiempo.
Deimos
Analizar todo lo que pilla, invadir el espacio personal de la gente. Secuestrar personas. Menospreciar y satirizar cosas que requieren habilidad e inteligencia (puesto que para él son muy fáciles). "Mejorar" y cambiar aparatos (e incluso personas) sin permiso de la víctima. Y una lista interminable.
Remus
Cazar humanos por deporte, comer humanos, cualquier cosa que tenga que ver con los humanos es probablemente mala viniendo de él. Duerme demasiado y se queja mucho.
Day 4: Favorites and habits:
-¿Cuáles son algunos hobbies de tu personaje? ¿Qué hacen con su tiempo?
Allen Bane
Leer, leer y leer todo lo que se le ponga por delante. También le gusta dibujar y sacar de quicio a Hershel y jugar con su gato. A veces también se le puede ver jugando al Guild Wars 2.
Hershel Black
Leer y ver series y películas viejas. Le gusta investigar por su cuenta y cuando no tiene nada que hacer le gusta investigar y seguir fenómenos paranormales. También le encantan los videojuegos, su favorito es la saga Saints Row. Suele salir y trata de ligar.
Mayhem Kanda
Le gusta dar de comer a las palomas y los pájaros de su patio. También le gusta trabajar así que se pasa la mayor parte del tiempo en ello. Otro de sus grandes hobbies es la ópera.
Deimos
Lee muchísimo, le gusta analizar todo lo que ve y mejorar las cosas. Aparte de esto, le gusta mirar las estrellas e identificar cada una de ellas. A veces hasta calcular su posición en el espacio. Le entretienen las matemáticas complejas y la filosofía.
Remus
Dormir y descansar en las ramas de los árboles o en un recoveco. Es más activo por la noche, cuando le gusta correr y saltar largas distancias sólo para gastar energía. También le gusta mucho cazar y comer.
-¿Color favorito?
Allen Bane
Blanco.
Hershel Black
Verde lima.
Mayhem Kanda
Caqui.
Deimos
Ninguno en particular.
Remus
Rojo.
-¿Músicos favoritos? ¿Películas o series/programas de televisión? ¿Libros o autores? ¿Actores?
Allen Bane
Muse, Pulp, The Pixies y Juno Reactor. La única película que realmente le gusta es Nightmare before Christmas y su serie favorita es Breaking Bad. No es muy de televisión ni películas.
Cualquier libro y autor que considere una buena lectura es su favorito. No tiene actores preferidos.
Hershel Black
Iron Maiden, Korn, System of a Down, Dope y Nightwish le gustan muchísimo. Le gustan las series y películas viejas, algunas de sus favoritas son Buffy Cazavampiros (sin duda la que más), Embrujadas, The X Files, Star Trek y Sobrenatural. Godzilla vs Mothra es su película favorita.
No le gusta ningún libro ni autor en particular puesto que es más de leer artículos en revistas e internet.
Su actor favorito es Michael Fassbender.
Mayhem Kanda
Cualquier tipo de ópera le parece bien, y Vivaldi y Bach son sus favoritos. No es de televisión ni películas así como tampoco de libros.
Deimos
No le entusiasman mucho ni la música ni las series, pero los libros le encantan, en especial los de filosofía. Uno de sus autores favoritos es Kafka.
Remus
Suele pasar de la televisión y las cosas humanas pero curiosamente le gusta el dubstep.
-¿Posición política? ¿Son activos en politica o no les importa?
Allen Bane
No le importa cómo vaya el mundo, tiene cosas más estresantes en las que pensar.
Hershel Black
No es un ignorante pero tampoco le da mucha importancia.
Mayhem Kanda
Le encanta la política. Se considera liberal. Dado que es el canciller de un país entero, es obvio que es muy activo en ella.
Deimos
No le importa.
Remus
Tampoco le importa.
-¿Alguna manía que no les guste?
Allen Bane
La gente que se queda mirando, la que le mira de reojo, la que se ríe de él, la que no es capaz de formar una frase coherente... y mucho más. La gente, en general, le pone nervioso. Especialmente la más ruidosa.
Hershel Black
Que le traten como a un niño y que menosprecien su trabajo e inteligencia. Tampoco le gusta que se metan con sus series favoritas. Los reptiles le ponen de los nervios y siente pánico a los insectos.
Mayhem Kanda
Que desobedezcan sus órdenes y se hagan cosas sin su consentimiento. El café ardiendo o demasiado frío. Que se le rompan las galletas al mojarlas en el té. Desgracias de la vida.
Deimos
La gente estúpida, los pájaros que se posan en él. Que se le rayen sus piezas.
Remus
Gente deshonesta, las mentiras en general. No poder comer carne. Cambiar la piel. Detesta los roedores.
-¿Qué tipos de regalos les gustan?
Allen Bane
Algo sencillo con valor sentimental. Aprecia mucho los libros, los paseos de madrugada y los intentos de Hershel por reforzar su relación. Pero sin duda lo que más le gusta que le regalen son batidos de fresa, especialmente de la marca Bunny-Wiz, extra ácido.
Hershel Black
Al igual que Allen le gusta que le regalen libros. También le encanta que le regalen merchandising de sus cosas favoritas y que le dejen notas en los regalos. Tira más por lo material pero sabe apreciar lo sentimental.
Mayhem Kanda
Uniformes y pistolas, las colecciona. Kanda no suele exigir mucho con los regalos, el simple hecho de que le regalen algo le hace feliz, no hay regalo que no le guste.
Deimos
No entiende demasiado bien lo que un regalo significa así que no sabe muy bien como tomárselos. No le gusta nada en concreto.
Remus
Todo lo que pueda comer es un regalo estupendo para él, especialmente si es una persona viva. También le gustan las pequeñas cosas con valor sentimental, como el pendiente que cuelga de su oreja.
¿Cuál es su hora favorita del día? ¿Clima favorito? ¿Estación?
Allen Bane
Cualquier hora en la que pueda estar tranquilo sin oír ni ver cosas extrañas. Le gusta que haga tanto frío como para tener que ponerse un suéter o un jersey pero no tanto como para helarse hasta los huesos, también le gusta la niebla. Su estación favorita es el otoño.
Hershel Black
Cuando su hermano le hace un cumplido, esa es su hora favorita. Comparte con Allen el gusto por el frío pero también le gusta el clima cálido porque puede ver chicos sin camiseta con más frecuencia, sin embargo su estación favorita es el invierno, le gusta taparse hasta arriba con un abrigo largo y negro.
Mayhem Kanda
La hora del discurso es sin duda la que más le gusta . Prefiere un clima templado donde no haga ni demasiado frío ni demasiado calor sino el idóneo para poder llevar el uniforme y las botas altas y si llueve, mejor. La primavera es su estación.
Deimos
Las cinco de la mañana es su hora favorita sin razón aparente, simplemente le gusta el número. Prefiere un clima frío, le gustan la nieve y la lluvia.
Remus
Su hora favorita es cuando puede ver la luna entre las nubes y dormir bajo su luz. Además de la hora de cazar y comer, por supuesto. Le gusta que haga calor, mucho calor, aunque suele frecuentar zonas con temperaturas templadas o frías. Obviamente su estación es el verano.
-¿Dónde les gusta pasar el tiempo?
Allen Bane
En su habitación o en una calle desierta.
Hershel Black
En su salón, le encanta su salón, especialmente el sofá. También le encanta la biblioteca.
Mayhem Kanda
En el patio de su mansión dando largos paseos.
Deimos
Cualquier lugar oscuro, seco y aislado de todo tipo de sonido le sirve. Además le gusta la playa por alguna razón.
Remus
Sobre los árboles, bajo las raíces o en un agujero en la corteza. Quizá en una cueva o una madriguera en la piedra.
-¿Comida favorita? ¿Bebida favorita? ¿Bebidas calientes, suaves, alcohol?
Allen Bane
No le gusta comer pero si tuviera que elegir serían los nuggets del Burguer King. Su bebida favorita son los batidos de fresa, marca Bunny-Wiz, con extra de azúcar y "alucinantemente ácidos". Le gustan las bebidas calientes como el té y también los zumos de frutas. No le gusta el alcohol.
Hershel Black
El bacon sería su comida favorita y el té de vainilla su bebida. Le gustan el Baileys, el vodka y el ron.
Mayhem Kanda
Cualquier tipo de pescado menos los tiburones/delfines y similares. Es un entusiasta de la Coca-cola y también le chifla el té, tanto caliente como frío. No le gusta mucho beber alcohol.
Deimos
No come ni bebe. Es muy soso.
Remus
Su comida favorita es, por supuesto, la carne humana. Sólo bebe agua y jugos de fruta.
-¿Animal favorito?
Allen Bane
Los gatos, le chiflan los gatos.
Hershel Black
Al igual que Allen, los gatos le vuelven loco.
Mayhem Kanda
Le encantan las aves.
Deimos
Los insectos, en especial los voladores.
Remus
Ninguno en concreto pero encuentra interesantes a los animales marinos.
-¿Tienen mascotas, quieren alguna?
Allen Bane
Un gato, Chester, y dos serpientes, una pitón de bola (Pragma) y una boa arcoiris (Zedd). Quiere más serpientes, quizá alguna tarántula y desde luego muchos gatos.
Hershel Black
Los mismos que Allen, dado que vive con él. Le gustaría tener más gatos pero no está dispuesto a dejar que Allen traiga nada más.
Mayhem Kanda
Tiene un periquito llamado Elvis que es casi el amor de su vida. No quiere nada más, de momento.
Deimos
No.
Remus
No.
-¿Qué les relaja?
Allen Bane
Dar paseos cuando es muy de noche o de madrugada, pensar y distraerse. Jugar con su gato, observar sus serpientes, dibujar sin ningún objetivo concreto.
Hershel Black
Dormir e ignorar a todo el mundo.
Mayhem Kanda
Jugar con su periquito y pasear por la noche. Tumbarse en la cama y mirar al techo. Leer libros de ilustraciones fantásticos.
Deimos
Tener el cerebro ocupado en algo muy complicado.
Remus
Dormir, escuchar el sonido del agua y las hojas y mirar las nubes.
-¿Malos hábitos?
Allen Bane
Dejando a un lado el tema de matar gente, come muy mal. También se niega a dormir y cuando lo hace es durante muy poco tiempo. Tiende a insensibilizarlo todo y a manipular a las personas de manera "automática". Se muerde los labios y se araña los dedos y el cuello a veces hasta el punto de hacerse pequeñas heridas que sangran.
Hershel Black
Lo desordena todo. Alquila películas y libros y se le olvida devolverlos o incluso los pierde. Bebe demasiado. No tiene reparos en colarse en propiedades privadas e incluso robar. Le gusta liarla cuando sale y uno de sus hobbies favoritos consiste en robar parejas.
Mayhem Kanda
Grita mucho. Tiene muy mal carácter. Le gusta darle collejas a su mayordomo. No tiene reparos en mirar fijamente a alguien a los ojos por un largo e incómodo periodo de tiempo.
Deimos
Analizar todo lo que pilla, invadir el espacio personal de la gente. Secuestrar personas. Menospreciar y satirizar cosas que requieren habilidad e inteligencia (puesto que para él son muy fáciles). "Mejorar" y cambiar aparatos (e incluso personas) sin permiso de la víctima. Y una lista interminable.
Remus
Cazar humanos por deporte, comer humanos, cualquier cosa que tenga que ver con los humanos es probablemente mala viniendo de él. Duerme demasiado y se queja mucho.
jueves, 26 de septiembre de 2013
30 Day Development challenge - Día 2
Day 2:
Allen Bane
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
A Allen no le interesa mucho la ropa, por lo que suele llevar lo primero que coge. Tiene muchos jerseys y camisas. Tira más por la ropa comlpetamente negra, blanca o a rayas entre estos dos. No le gustan las chaquetas, pero tiene alguna. Los pantalones le dan igual mientras el bajo no le toque los pies (muy importante) y de calzado suele llevar botas o zapatillas. Suele dormir con pantalones y a veces camiseta.
No es un gran fan de la joyería pero lleva un pendiente que Hershel le regaló, simplemente por eso. Él no llevaría nada por cuenta propia.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
No le preocupa en absoluto, así que no.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Probablemente muy extraño. Demasiado.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Allen suele oler a cualquier champú que se ponga, que suelen ser de menta o frutas. Su olor natural, según Hershel y su psiquiatra, es un poco dulce, como a caramelo, muy sutil.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
No porque no le interesa cómo le ven los demás.
-----------------------
Hershel Black
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
Hershel tira más por lo formal y elegante. Aunque le gusta la ropa de calle, no se siente a gusto con ella. Le gustan los colores apagados y cálidos pero no necesariamente oscuros. Le gustan los estampados escoceses y a cuadros en general. Duerme en ropa interior. A veces.
Le gustan los piercings y los pendientes y aunque no quiere hacer ningún piercing pues le gusta mantener una imagen formal sí que suele llevar pendientes discretos y algún anillo ocasional.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Le gustaría ser un poco más corpulento, como su hermano, pues aunque esté en su peso ideal (incluso un poco por encima) dada su constitución y cómo le queda la ropa parece que esté delgado y está harto de que se lo digan.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Bastante atractivo y muy arreglado.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Vainilla fuerte y cereza, perfume.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
A él le gusta pensar que va arreglado y elegante pero en el fondo sabe que la mayoría de la gente le conoce por ir con traje y corbata y muy despeinado.
--------------
Mayhem Kanda
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
Le encantan los uniformes y siempre suele llevar el suyo puesto. Además de esto le gustan mucho los chalecos y las chaquetas, aunque la ropa "descuidada" como camisetas y vaqueros casuales le vuelven loco. Duerme con pijama entero (es muy raro). No suele llevar joyería salvo sus anillos de uniforme.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
No.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Dado que Kanda es bastante andrógino, pues igual que ahora.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Huele a muebles viejos y madera recién pintada. No suele ponerse perfume.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
Sabe que viste con buen gusto y que la gente le percibe así, y le es suficiente. Aunque se equivoque.
--------------------------
Deimos
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
No suele vestir, sin embargo cambia el aspecto de su cuerpo cuando le viene en gana. Siempre suele llevar piezas completamente negras o silicona blanca. No duerme y no le gustan las joyas.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Si lo hubiera podría hacerlo en cualquier momento.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Dado que es un androide sin un sexo concreto y es bastante andrógino aunque se asemeja más a un varón, pues no sabría decir.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Metal, silicona y a libros nuevos. A veces gasolina.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
No le importa en absoluto, así que no.
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Remus
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
No suele vestir nada. Le gustan los piercing y los pendientes y lleva un zafiro colgando de una cadena en su oreja izquierda.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Nada.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
No muy femenina, desde luego.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
A hojas secas y sangre.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
Sabe cómo se ve y cómo le ve el mundo, no es difícil: Lagarto humanoide asesino devorahombres.
Allen Bane
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
A Allen no le interesa mucho la ropa, por lo que suele llevar lo primero que coge. Tiene muchos jerseys y camisas. Tira más por la ropa comlpetamente negra, blanca o a rayas entre estos dos. No le gustan las chaquetas, pero tiene alguna. Los pantalones le dan igual mientras el bajo no le toque los pies (muy importante) y de calzado suele llevar botas o zapatillas. Suele dormir con pantalones y a veces camiseta.
No es un gran fan de la joyería pero lleva un pendiente que Hershel le regaló, simplemente por eso. Él no llevaría nada por cuenta propia.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
No le preocupa en absoluto, así que no.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Probablemente muy extraño. Demasiado.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Allen suele oler a cualquier champú que se ponga, que suelen ser de menta o frutas. Su olor natural, según Hershel y su psiquiatra, es un poco dulce, como a caramelo, muy sutil.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
No porque no le interesa cómo le ven los demás.
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Hershel Black
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
Hershel tira más por lo formal y elegante. Aunque le gusta la ropa de calle, no se siente a gusto con ella. Le gustan los colores apagados y cálidos pero no necesariamente oscuros. Le gustan los estampados escoceses y a cuadros en general. Duerme en ropa interior. A veces.
Le gustan los piercings y los pendientes y aunque no quiere hacer ningún piercing pues le gusta mantener una imagen formal sí que suele llevar pendientes discretos y algún anillo ocasional.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Le gustaría ser un poco más corpulento, como su hermano, pues aunque esté en su peso ideal (incluso un poco por encima) dada su constitución y cómo le queda la ropa parece que esté delgado y está harto de que se lo digan.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Bastante atractivo y muy arreglado.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Vainilla fuerte y cereza, perfume.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
A él le gusta pensar que va arreglado y elegante pero en el fondo sabe que la mayoría de la gente le conoce por ir con traje y corbata y muy despeinado.
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Mayhem Kanda
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
Le encantan los uniformes y siempre suele llevar el suyo puesto. Además de esto le gustan mucho los chalecos y las chaquetas, aunque la ropa "descuidada" como camisetas y vaqueros casuales le vuelven loco. Duerme con pijama entero (es muy raro). No suele llevar joyería salvo sus anillos de uniforme.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
No.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Dado que Kanda es bastante andrógino, pues igual que ahora.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Huele a muebles viejos y madera recién pintada. No suele ponerse perfume.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
Sabe que viste con buen gusto y que la gente le percibe así, y le es suficiente. Aunque se equivoque.
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Deimos
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
No suele vestir, sin embargo cambia el aspecto de su cuerpo cuando le viene en gana. Siempre suele llevar piezas completamente negras o silicona blanca. No duerme y no le gustan las joyas.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Si lo hubiera podría hacerlo en cualquier momento.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
Dado que es un androide sin un sexo concreto y es bastante andrógino aunque se asemeja más a un varón, pues no sabría decir.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
Metal, silicona y a libros nuevos. A veces gasolina.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
No le importa en absoluto, así que no.
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Remus
¿Cómo visten normalmente? ¿Qué visten para dormir? ¿Suelen llevar joyería?
No suele vestir nada. Le gustan los piercing y los pendientes y lleva un zafiro colgando de una cadena en su oreja izquierda.
¿Hay algo acerca de su aspecto que les gustaría cambiar?
Nada.
¿Cómo serían si fueran del sexo opuesto?
No muy femenina, desde luego.
¿A qué huelen? ¿Por qué (llevan perfume o es natural)?
A hojas secas y sangre.
¿Tienen una imagen mental precisa de su aspecto (cómo se ven ellos vs cómo les ve el mundo)?
Sabe cómo se ve y cómo le ve el mundo, no es difícil: Lagarto humanoide asesino devorahombres.
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