martes, 29 de octubre de 2013

puto Diario, 22 de Julio

El otro día me llevé a Allen de compras.
Bueno, en realidad me llevo él.

Por lo visto cambié la marca de algo muy importante y no alcancé a darme cuenta en el momento. Una semana después, sigo sin saber qué coño compré que no era lo que debía ser, pero el cabrón psicótico se niega a decírmelo.
Así que allí estábamos, yo con el carrito, dando vueltas por las estanterías mientras Allen cogía las cosas y me las daba para que las metiese ordenadamente. A veces olvido que no es un adulto.
A veces tengo que darle lo que acaba de coger y decirle que lo deje donde estaba, porque es muy caro y no quiero permitírmelo.
-Deja eso a no ser que quieras que el casero nos eche- le digo.
Y él dice:
-Si no te ha echado por pegar tiros a las tres de la mañana.
Y yo le quito la puta chocolatina de la mano y la dejo en la estantería. Él la coge y la pone todo lo detrás que puede, y me dice:
-Por si volvemos luego a por ella.

Mi parte favorita es cuando me toca comprar los condones. Allen me mira con los ojos fruncidos bajo las cejas, esa mirada que pone cuando cree que le estoy mintiendo. Allen cree que escondo o tiro los condones para seguir comprando más y hacer como que mi vida sexual no está muerta.
Puto sociópata reprimido.

Estoy mirando las cajitas de preservativos de tantos colores como el arcoiris y de tantos sabores como los chicles. Creo que no tienen la marca que me gusta.
Giro la cabeza y veo a Allen mirando fijamente a un niño de unos cinco años que está enfrente de él. El niño le ofrece un caramelo de fresa. Allen lo acepta. Se agacha frente al niño y, ¿adivinas qué le da? la puta chocolatina. La que dejó antes en el estante, o eso me hizo creer. Va y se la da. Sin papel, sin nada, directa para que se la coma. El niño la coge, le sonríe y se va con su madre mientras arranca la mitad de la chocolatina de un mordisco.
-¿Por qué no haces eso con los condones, también? -le digo-. Sácamelos de la caja, son caros.
Me dice que no, el cabrón. Me dice:
-Dame un caramelo.
Y le saco la lengua mientras me froto una mano en el paquete. Susurra algo así como cretino y desaparece al otro lado del estante.

Por fin he encontrado unas gomitas de mi gusto. No estoy muy convencido, pero las meto en el carro. No las voy a usar de todas formas.
Recorro la sección de cosmética/baño/esas cosas, en busca de Allen, que no debe de andar muy lejos. Voy arrastrando el carro por toda la sección con mis brazos apoyados en la barra y mi cabeza sobre los brazos. El cabrón paranoico no me dio tiempo a tomarme el café por la mañana y me caigo de sueño. Además, las ruedas están deformadas y el carrito gira hacia donde le viene en gana.
Cuando al final lo encuentro, está de cuclillas contemplando un par de tintes para el pelo, uno rojo y otro rubio. Los mira un poco, los pesa con sus brazos como si fuese una balanza, después deja el tinte rojo en el estante y coge uno moreno. Saca el tinte rubio de la caja y lo mete en la caja del tinte moreno, el cual mete en la caja del tinte rubio. Se levanta y deja los tintes en la estantería, en su lugar original. Me mira fijamente y me dice:
-¿Había excusas de tu talla?
Hijo de.
-¿Qué coño haces? -le digo-, ¿Sabes que eso se puede considerar terrorismo?
Levanta una ceja, me mira y luego vuelve a mirar otras dos cajas que ha cogido. Vuelve a pesarlas y a cambiarlas de caja y me dice:
-Hay una chica en la oficina que siempre se tiñe de rubio.
Me cuenta que uno de los imbéciles del laboratorio le tira la caña, y siempre le toca a él soportar sus estúpidas charlas de lo bien que se lleva con ella y lo bonita que es. Resulta que ella compra su tinte aquí. -Quiero saber qué pasa cuando ya no sea rubia -me dice.
-¿Y crees que va a coger una de esas dos cajitas?
-No. Por eso las he cambiado todas.
Se me queda mirando con las cejas levantadas, me mira a los ojos. Busca mi aprobación, o mi visto bueno, o lo que sea. Me muerdo el labio inferior mientras le guiño un ojo y le como con la mirada. Él se me queda mirando y suspira despacio, deja las cajas en la estantería y empieza a andar hacia el fondo del pasillo. Yo le sigo arrastrando el carrito y muerto de cansancio.

La parte de las galletas y el desayuno es mi menos favorita. De lejos. Desearía poder dejar que Allen hiciese esa parte de la compra él solo. Me gustaría que te lo imaginaras. Vale, imagínate un niño pequeño, no sé, de unos diez años. Ese niño es el típico niño que coge todos y cada uno de los productos que encuentra atractivos y te los enseña, te mira con ojos de cachorrito y espera a que le des tu aprobación. Si no se la das, los ojos de gatito degollado se intensifican y tu corazoncito te impide decirle que devuelva a la estantería esas putas galletas de cuatro dólares que más vale que tengan pepitas de oro incrustadas en la masa.
Bueno, Allen es más o menos así. Solo que en vez de mirarte con ojos de gatito degollado, te mira como si fuese a ti mismo a quien va a degollar. Es escalofriante.
Así que coge las putas galletas de cuatro dólares. Me asesina con la mirada incluso antes de decirle nada, pero yo le niego con la cabeza. Baja la cabeza y sigue mirándome. Ni siquiera parpadea. Articulo un gentil "cómeme la polla" con mis labios, sin emitir sonido alguno. Allen mete las galletas en el carrito de todas formas. Yo las saco y las dejo donde estaban.
De repente Allen se levanta un poco y mira por encima de mi hombro con los ojos lo bastante abiertos como para indicar sorpresa. Me extraño, me parece muy raro. Me giro, pensando que habrá visto a alguien conocido, tal vez a Dave. Pero no hay nadie.
Noto un tirón en mi cara y veo a Allen correr y desaparecer tras el último estante del pasillo con mis gafas en su mano.
Puta ruina humana.

Todo por las putas galletas, pienso mientras le busco por todo el supermercado. No será capaz, pienso. No, más bien espero que no sea capaz.
No me cuesta mucho encontrarle. Está en el estante de bollería, pan y todo eso. Se gira hacia mí y ya no tiene mis gafas en la mano. Intento no parecer enfadado, pero no me da resultado. Me acerco a él y me contengo para no cogerle del cuello y partirle la cara.
-Coge las galletas y te devuelvo las gafas -me dice.
Le digo que valen muy caras, que son cuatro jodidos dólares. Le digo que coja las que come siempre, y me dice:
-La semana pasada no cogiste las que como siempre.
¡Pero si estaban ricas igualmente!
-Pero a mí no me gustan.
Le digo que lo siento y relaja la expresión de psicópata que tiene cuando no consigue lo que quiere. Se rasca detrás del cuello, se ajusta el suéter gris alrededor de la cintura y aparta la mirada.
Solo por esta vez, me dice mientras mete un par de barras de pan en el carrito. Y te devuelvo las gafas, me dice. Me asegura que nunca las rompería.
Le digo que no se separe de mí, que no veo una mierda. Me dice que ya lo sabe y creo que sonríe.
Así que termino cogiendo las galletas de chocolate de cuatro dólares.

Cuando llegamos a la pescadería me doy cuenta de su plan. Su puto plan. No veo nada. No puedo elegir bien el pescado. Soy muy selecto con el pescado. Así que nos vamos sin pescado. Allen odia el pescado.
Jodido genio psicópata.
Por lo menos he cogido algo de panceta y unos huevos para desayunar. Como Allen estudió anatomía o biología o algo así, le dejo escoger la carne. Además, lo único que quiero en esos momentos es recuperar mis gafas y largarme de una vez.

Allen me coge la cartera y paga él la compra. Me parece ver que me roba un par de pavos, pero dile algo.
Enfrente del coche saco las llaves y abro el maletero. Dame las gafas, le digo.
Él me pregunta si quiero una galleta.
Me dice:
-Coge una, joder. Has pagado cuatro dólares por ellas.
Me da la caja. Saco la navaja que llevo en el bolsillo interior de la chaqueta y abro la caja en canal. Destrozo la puta caja. Putas galletas.
¿Y adivináis qué hay dentro de la caja?
Mis gafas.

-¿Cómo coño? -le digo.
Allen sonríe y se encoge de hombros. Me quita la caja de las manos y se sienta en el asiento del copiloto, dejándome a mí con toda la compra por meter en el maletero. Saca un paquete de galletas, lo abre y las devora con placer. No tanto por lo buenas que están sino por lo bien que ha ido su plan.
Se gira hacia la luna trasera y me mira con una sonrisa. Se mete una galleta a la boca y se da la vuelta, riéndose.

sábado, 26 de octubre de 2013

plUMAS

PLUMAS DESU




¿A QUIÉN NO LE GUSTA DIBUJAR PLUMAS? Es adictivo, costoso y te arruina la existencia pensando que quieres terminarlo de una puta vez pero sin hacerlo deprisa Y APRIETAS EL PUTO LÁPIZ TAN FUERTE QUE EL GRAFITO SE SALE POR EL OTRO LADO DEL PAPEL.

Pero es muy divertido. Os lo aseguro.

lunes, 21 de octubre de 2013

- Teaser -

 Esto es un teaser de una historia que todavía está en proceso, ni siquiera tiene título. Gracias por leer.


Una mujer embutida en un abrigo de piel, con el pelo rizado rubio cayéndole sobre los hombros y un vestido negro bajo el abrigo de crías de foca sale de una pequeña tienda local de comestibles. Se para a mirar su bolsa, asegurándose de que todo está correcto. Un hombre alto sale disparado del local y la empuja hacia adelante, haciéndola caer de boca contra el pavimento.
La mujer grita exasperada y se esfuerza por levantarse inútilmente, como una tortuga que ha caído de espaldas sobre su caparazón.
El hombre alto de la cazadora de cuero y los pantalones vaqueros roídos sigue corriendo calle abajo con una bolsa que aprieta contra su pecho y unos fajos de billetes que sobresalen de cada uno de sus bolsillos.
Por detrás le sigue el dueño de la tienda, un hombre moreno y canijo, gritando que atrapen al tipo que le acaba de robar toda la caja. Y el destino provee.
Un alma desafortunada se cruza con el ladrón, tratando de contenerle para que no huya. Lo rodea con los brazos. El ladrón saca una navaja del bolsilo interior de su cazadora y, acorralado por el miedo, apuñala a su captor. Lo deja caer y sigue corriendo calle abajo, todavía con la navaja ensangrentada en la mano.
La gente grita y se arremolina alrededor del cadáver desangrado. El asesino había clavado la navaja de forma tan profunda que al zafarse de su víctima le había desgarrado el vientre y sus intestinos apenas se mantenían dentro del cuerpo.
La gente lo rodeaba, tapándose la boca, cerrando los ojos y apartando la mirada. Algunos llamaban a una ambulancia, otros a la policía. Otros sólo cotilleaban. Nadie se atrevía a arrodillarse junto a él para comprobar si seguía vivo.
La señora del abrigo de pieles no se había quedado a contemplar la escena, pero sería atropellada por un camión cisterna tan sólo unos metros más adelante. Quedaría tan espachurrada como las pequeñas focas que los cazadores habían desollado vivas para hacerle un abrigo.
Algunos lo llamarían justicia, otros karma, otros destino.
Muerte sabía que ninguna de estas palabras eran las correctas, pero eran las primeras que venían a la mente. Muerte simplemente lo llamaba muerte.

Observaba la escena mientras sorbía su batido de chocolate, sentada junto a la ventana de una cutre cafetería, justo en la acera de enfrente. Había sido testigo de toda la escena, pero ya sabía lo que iba a ocurrir. Esas cosas eran como ver los capítulos repetidos de una serie antigua que no dejan de poner en el único canal que puedes captar con la televisión del motel. Al fin y al cabo, su trabajo era ese.
Pero no ese día.
Ese día era su día libre. Su día humano.

Los policías y los médicos de la ambulancia trataban de hacer espacio para poder comprobar el estado del cadáver. Los morbosos se apretujaban a un lado de la calle para no perder ni un solo detalle.
Uno de los policías tomaba declaración mientras otro cubría el cuerpo con un plástico plateado. Sandwich fue lo primero que le vino a la mente.
Un policía amenazaba a un civil que grababa la escena con su teléfono. La carretera estaba medio cortada por los coches de policía y la ambulancia, así que los otros coches y la otra ambulancia que tenían que llegar a la señora espachurrada del abrigo de foca tuvieron que dar un rodeo significativo.
Tanto esfuerzo por un montón de sesos sobre el asfalto, pensó Muerte. Le dio otro sorbo a su batido sin dejar de contemplar la escena.

Una persona, no sabrías decir si hombre o mujer, presumiblemente alto y de pelo castaño claro intentaba entrar en la cafetería. Abrió la puerta y entró. Una de las correas de su uniforme militar se enganchó en el pomo. Miró a Muerte con una sonrisa forzada y cuando logró recuperar su correa, todavía le costaba entrar.
Dio un par de pasos hacia la izquierda, empujó su cuerpo en esa dirección y se enderezó, después hizo lo mismo hacia la derecha y suspiró de alivio, como si acabase de entrar por un hueco diminuto. Caminó en lateral hasta que se sentó frente a Muerte, todavía con esa falsa sonrisa en su cara redonda.
Ella lo miraba con una ceja levantada y sin dejar de tomar su batido. Tragó lo que había sorbido y se reclinó en su asiento acolchado de falso terciopelo rojo.
-Bonito baile. -le dijo al chico.
-No tanto como el de ahí fuera. -respondió, mirando por la ventana. Apoyó sus brazos en la mesa y se encorvó. Sus ojos azules tomaban un brillo metálico a la luz del sol.
-¿A qué has venido? -preguntó Muerte, secándose el agua de las manos con una servilleta.
-Quiero pedirte algo.
Muerte se inclinó hacia él con el ceño fruncido. Sonrió y le señaló con el dedo.
-Ya me debes muchas cosas. -dijo, enfatizando en la palabra muchas.
-Puedo devolvértelas. -susurró como respuesta, muy convencido de sí mismo.
-¿Y por qué no lo has hecho ya?
Muerte sabía devolverle los golpes. Él o ella se echó hacia atrás pero sin acabar de apoyar la espalda en el respaldo del asiento. Ya no sonreía. Miró una vez más hacia el otro lado de la calle. Después volvió a mirar a su compañera de mesa y dijo:
-Sólo un par de días. Como mucho.
La Muerte revolvió la espuma de su batido con la pajita y suspiró.
-Está bien. ¿Qué quieres?
El otro no contestó enseguida. Muerte se colocó el pelo tintado de rosa detrás de la oreja y se inclinó hacia él, sabiendo que no quería decirlo demasiado alto. Él apoyó los codos en la mesa, se sostuvo la barbilla en sus manos por un segundo. Se tapó la boca, miró hacia todas partes y finalmente respondió.
-Quiero a Remus. Un par de días, como mucho. Te lo prometo. -Muerte apartó la mirada y no dijo nada. Creyendo que había metido la pata, siguió hablando. -Sé que tiene que estar en algún sitio importante... cuidando de un humano o algo así, eso he oído. Pero escucha, son sólo un par de días. Si lo hacemos bien, el humano ni se dará cuenta. O podemos borrarle la memoria, cualquier cosa me sirve.
Muerte seguía sin responder.
-¿Muerte?
Muerte cogió aire y no lo soltó. Miró a su compañero directamente a los ojos con la boca entreabierta, como queriendo decir algo. Soltó el aire muy despacio y se echó todo el pelo hacia atrás. Su compañero la miraba con un deje de preocupación en su rostro.
-No tengo a Remus. -dijo Muerte finalmente.
-¿Qué?, ¿Qué? -pronunció más el segundo qué, como si no lo hubiera exclamado lo suficientemente alto la primera vez.
-Que no tengo a Remus, Mayhem. No lo tengo. -espetó en un tono seco.
El susodicho Mayhem miró de nuevo a los coches de policía del otro lado de la calle. Se estiró y respiró profundamente.
-¿Qué pasó? -preguntó sin dejar de mirar a través de la ventana.
-Eso fue lo que pasó. -respondió Muerte, señalando al cadáver envuelto en plástico de aluminio que trataban de subir a una camilla.
Muerte cruzó las piernas bajo su vestido de seda negro. Tenía un poco de frío.
-Alguien me robó a Remus. -comenzó, mirando fijamente las burbujas de la espuma en lo que quedaba de su batido. -Después, un cuatroalas vino para perseguir al ladrón. El ladrón lo pilló y lo quemó vivo. Y quedó como el señor Harris, calcinado, destripado y envuelto en papel de bocadillo.
Muerte señaló de nuevo el cadáver. Después miró a su amigo, apretando sus labios. Éste parecía no creérselo.
Y no lo habría hecho, de no ser porque ella era la Muerte. Y Muerte no le mentía.
-¿Me acompañas al motel, y lo hablamos? -dijo ella.
Mayhem se levantó y se sacó un par de billetes del bolsillo de su chaqueta. Se los dio a Muerte y señaló la copa de batido vacía.
-Pídeme uno de esos para el camino. -dijo.

sábado, 19 de octubre de 2013

Como entrenar a tu Allen

(en una arrugada hoja de papel, escondida tras un montón de números de teléfono en la agenda)

1. Si le quieres tocar, limítate a los hombros. Nunca desde detrás, tiene que verte llegar.

2. Nada de abrazos, no le cojas de la cintura.

3. Si te mira fijamente durante más de 6 segundos, le has herido.

4. Si te mira a los ojos, es importante.
                  -quiere algo
                  -si es por más de 6 seg, corre por tu vida.
5. No le enfades. Nunca, por nada del mundo. Recuerda el hospital.

6. Mejor, no recuerdes el hospital. Sobretodo no se lo recuerdes a él.

7. No te acerques mucho, mantén la distancia en todo momento.

8. Dale chocolate, mucho chocolate.
             -No cambies la marca de los cereales ni de las galletas.
9. NO le toques el pelo.

10. Si le sigues el juego te arrastrará con él. Siempre gana.

11. No cierres la puerta de la calle por las noches y deja las llaves a mano.

12. 3 azules, 2 rojas y 1 blanca cada 12 horas.
                                 -Ahora son 2 blancas cada 8 horas                    3A/2R/ 2-3B //8-12hrs.
13. Mantente lejos de sus dibujos si todavía no te los ha enseñado.

14. Si le hieres, discúlpate. Le importa.

15. Le importas.

16. Lo creo de verdad. Le importas. Recuerda el ataque de pánico.

17. Te necesita.

18. Eres la única voz que no resuena en su cabeza. Eres real para él.

19. Dale muchos libros. Todos los que pueda leer.

20. Es normal que lleve tres días encerrado en su habitación. Preocúpate cuando esté demasiado tiempo fuera de ella.

21. Si hay monstruos bajo la cama, levanta el colchón. Si están bajo la mesa, dispara o pégales.
                  -comprar masilla para los disparos en la pared
22. No le dejes solo ante un espejo.

23. Cuida de él. Él cuida de ti.

24. Muchas veces no te hablará. No sabe cómo contestarte.

25. Nunca te demostrará que le importas, salvo que te estés muriendo.

26. Párale cuando tengas que hacerlo.

27. Deja que duerma. Necesita dormir.

28. Le necesitas.

lunes, 7 de octubre de 2013

Ajem.

Recordatorio amistoso de aquella vez que petó un barco lleno de petróleo y las costas se llenaron del famoso chapapote.
Yo todavía era muy peque y en carnavales en mi colegio decidieron que debíamos hacer honor a esa tragedia, así que nos "disfrazaron" de chapapote. Yo estaba muy triste porque quería ir de D'Artagnan, con mi espada, mi pluma gigante en el sombrero y etcétera, y en cambio mi disfraz ese día consistía en una bolsa de basura negra con algas y peces de papel pegados a ella.
Pero cuando di un par de vueltas por el patio, lo comprendí.

Aquella bolsa de basura representaba la marea negra. Las aguas negras. Todo lo que caía en ellas moría. Mis peces y algas de papel estaban muertos.

Yo era la muerte.

Cuando lo averigué, fui la niña macabra más feliz del mundo. Todo el que cayese en mis aguas negras (o bolsa de basura) podía morir. Así que corrí por el patio feliz y gritando "¡voy a matar a todas las gaviotas!". Desconozco mis razones de entonces para querer extinguir a todas las gaviotas, pero no me culpo. Sentía que tenía poder, más poder que cuando lograba esconderme en el armario y comerme un bote entero de Nesquick en polvo. Era como Davy Jones en su Holandés, como Ganondorf en su caballo.

Cuando los monitores me quitaron mi traje, mi sensación de poder se esfumó, igual que cuando me descubrían en el armario. Pero no pasaba nada, yo ya estaba feliz, había representado a la muerte y estaba orgullosa de ello.

Yo de pequeñita era muy dulce.

domingo, 6 de octubre de 2013

viernes, 4 de octubre de 2013

30 Day Development Challenge - Días 16, 17, 18

Day 16:
Sex and Romance:

¿Cuál es su orientación sexual? ¿Alguna vez dudan de ello?
¿Cuándo perdieron su virginidad? ¿Con quién? ¿Dónde? ¿Cómo fue?
¿Cuál es su fantasía sexual favorita?


Allen Bane
Asexual. No se siente atraído físicamente por nadie, pero tampoco románticamente. Sus relaciones se basan más en la necesidad mutua que en el amor, esa es una palabra demasiado fuerte para él. Nunca ha dudado de que no le atrae nadie, aunque eso no significa que no pueda sentirse excitado (pero eso son casos muy raros).
Shilo fue su primera chica, en su dormitorio. Fue bastante bien, lo suficiente como para que Shilo se plantease la relación con quien estaba saliendo en ese momento.
Ni siquiera tiene fantasías sexuales en general.
-Sí, Allen le robó la novia a un chulito de universidad, fijaos.-

Hershel Black
Homosexual. Nunca se lo ha cuestionado.
Una de las chicas más populares de su instituto tenía el ojo puesto en él y se aseguró de forzarle hasta obtener lo que quería. No fue una violación, claro, más bien fue presión social: Hershel no quería que descubriesen que le gustaban los hombres y se vio obligado a tener sexo con ella en una de las fiestas de alguien popular para que todo el instituto (y sus padres) le dejara en paz. Fue bastante horrible para él, pero acabó superándolo.
Una de sus fantasías favoritas (que tiene muchas, es muy pervertido) es ponerle un collar a su hombrecito y que éste le obedezca, a ser posible rechistando y resistiéndose.
(En realidad consiguió esto con uno de los chicos que se reían de él en el instituto, fue uno de los mayores logros de su vida y piensa escribirlo en sus memorias).

Mayhem Kanda
Kanda es una especie de espíritu-demonio asexual, ni siquiera tiene órganos reproductivos y es andrógino. Ni siquiera se le puede decir que es un varón, es que no tiene género.

Deimos
Es un androide diseñado como arma, nada más que decir.

Remus
Bisexual, sin duda alguna. Hace ya tiempo que olvidó cómo empezó todo y con quien, sólo se preocupa de cómo continúa. No tiene ninguna fantasía favorita en especial, la verdad es que le suele gustar todo por igual.

Day 17:
¿Tienen algún fetiche particular?
¿Cuál es la cosa más rara que han hecho en la cama?
¿Algo en particular que nunca harían?
¿Qué les atrae en una pareja?


Allen Bane
Lo más raro que ha hecho en la cama ha sido jugar a las YuGiOh él solito. También envolver a su gato en las sábanas y momificarlo así como compartir helado con él, pero nada que tenga que ver con el sexo. Es que sencillamente no es muy fan de ello.

Hershel Black
Le gusta el BDSM. Lo más raro (mejor dicho fuerte) que ha hecho ha sido abusar de su compañero de piso mientras éste dormía.
Nunca haría nada que pudiera herir a su compañero de cama. Le gusta pensar que tampoco haría nada que el otro no quisiera pero no es muy bueno en eso del autocontrol.
Bueno, mientras el otro se deje hacer cualquier cosa, a Hershel le sirve para meterlo en su cama. O donde pille más cerca.

Mayhem Kanda
...

Deimos
...

Remus
Remus no le hace ascos a nada. Lo más raro que ha hecho en una cama es dormir, porque no le gustan. Si hubiera algo que no debiera hacer, se daría cuenta de ello, pero en general no.


Day 18:
¿Quién es su pareja y qué les atrajo de ella? ¿Cómo se conocieron? ¿Cuánto tiempo llevan juntos? ¿Qué clase de relación es? ¿Tienen planes para el futuro?
¿Cuál sería su cita perfecta?
Describe una de las relaciones pasadas y qué fue significante en ella.
¿Alguna vez han herido a alguien a quien quieren?
¿Se enamoran fácilmente?


Allen Bane
Podría decirse que estuvo saliendo con Shilo, aunque más bien ella salía con él. Se conocieron en la universidad, coincidían mucho y al final ella se fijó en él y en parte forzó a Allen para que se fijase en ella, cosa que le funcionó muy bien.
No le da miedo herir a quienes le importan porque sabe que acabará haciéndolo, pero sí es algo que le preocupa mucho. Lo hace con tanta facilidad que a veces ni siquiera se da cuenta o incluso le divierte hacerlo. Sabe que su única opción es dejarlos o destrozarlos, pero no con Hershel. Es especial, por eso siempre le dice que tenga cuidado con él.

Hershel Black
Nunca ha tenido una pareja estable, tampoco lo cree posible. Todos sus compañeros se han marchado de madrugada y de momento le gustaría seguir así.
Su cita perfecta sería algo como una cena romántica en el McDonalds, un pase para un espectáculo de Monster Trucks, un paseo por la feria, un polvo rápido (pero productivo) y un besito de buenas noches.
Ha hecho daño a sus seres queridos en varias ocasiones, pero nunca de forma intencionada. Es uno de sus mayores miedos y por los que se refugia en un apartamento pequeño y se aisla de todos.
A Hershel le cuesta mucho enamorarse de alguien, le cuesta tanto que a veces piensa que nadie vale la pena.

Mayhem Kanda
Creo que Kanda sólo tiene citas con su periquito. De ahí ya no avanza.

Deimos
Está enamorado de un filósofo muerto, dejémoslo ahí.

Remus
No es realmente una relación típica pero podría decirse que Gorefiend es su pareja. Bueno, lo más cercano a una pareja, dado que se pelean y echan un polvo de reconciliación cada vez que se ven.
Se conocieron en su mundo (pongamos un mundo dentro de nuestro mundo) e intentaron matarse, varias veces. Al final se conocieron mejor y decidieron que no querían matarse, sólo pegarse. Después se fueron conociendo mejor, pasaron cosas y así llevan años, más de cinco, por lo menos.
Pero Remus no fue siempre así, llegó a tener una bonita relación con su "mujer" hasta que ésta murió, que es cuando decidió dejarlo todo atrás y marcharse al mundo humano. Todavía se culpa de su muerte y le dedica un poema cada noche de luna llena.
No se ha enamorado desde que ella murió, antes tampoco le era fácil enamorarse.

jueves, 3 de octubre de 2013

30 Day Development Challenge - Day 10 y 15

Me voy saltando cositas porque otras preguntas me parecen más interesantes... o muy coñazo.

Day 10:
¿Cómo es su historia familiar? ¿Cómo les ha afectado? ¿Cómo se sienten acerca de su familia? ¿Cómo se siente la familia acerca de ellos?

Allen Bane
Fue abandonado a los ocho años por (supuestamente) su madre biológica, a quien apenas recuerda, y después fue saltando de familia en familia. La mayoría lo "devolvía" al orfanato, una de sus madres se suicidó y otra abusaba de él hasta que Allen aprendió a devolverle los golpes. Ha ido reprimiendo los recuerdos así que solo es capaz de recordar imágenes o voces, a veces frases completas. En general su historia familiar es una de las causas de su actual estado mental.

Hershel Black
Su familia viene de una de las más antiguas y ricas de la ciudad, por lo tanto son bastante adinerados. Típica familia con sentido del honor familiar, bastante clásicos y tradicionales. Recientemente se han dado a conocer porque una de las tías se ha casado con un actor reconocido. Sus padres nunca llevaron nada bien que fuera gay, tan mal lo llevan que se lo ocultan al resto de la familia. Así, para ellos Hershel es una especie de decepción y oveja negra a la que tratan de evitar a toda costa. Apenas tienen esperanzas en él y no le ayudan en absoluto por miedo a hacer el ridículo. Hershel se siente completamente abandonado y considera que su única familia es su hermano, el único que le comprende y no le juzga sino que le quiere tal como es.
 
Remus
Su historia familiar es corta ya que se marchó siendo muy joven. Su padre era un poderoso demonio que trataba de proteger a su madre de algo que la perseguía, pero por desgracia no lo consiguió. Cuando su madre murió, su padre se fue y él y sus hermanos se quedaron solos. Al final, su hermano mayor terminó por irse también y poco después Remus abandonó, comenzando una cadena de circunstancias que le llevarían al mundo humano. Pese a tener una familia tan rota, Remus se lleva muy bien con todos sus hermanos y ninguno guarda rencor a su padre. Sabe que podrá reunirse con ellos cuando sea necesario y que estos le darán lo que necesite.

Deimos y Kanda quedan excluidos porque realmente no tienen historia familiar, siendo que Kanda no fue un niño (no "nació" en el sentido estricto y humano de la palabra) y Deimos es un androide.

Day 15:
¿Quién es su amigo más cercano y por qué? ¿Qué les gusta hacer con esta persona?
¿Algún rival? ¿Quién y por qué?
¿Han sido traicionados? ¿Por quién y cómo les afectó?


Allen Bane
Su amigo más cercano es Hershel, aunque le cuesta reconocerlo. Es la única persona que se ha preocupado realmente por él, dejándole incluso vivir en su casa y darle algo con lo que mantener la cabeza ocupada a raíz de tratar sus problemas. Además, Hershel es como un oasis para él, alguien en quien puede apoyarse y descargarlo todo sin tener la necesidad de matarlo después. Le gusta ver cómo Hershel es una versión normal de él mismo con sus locuras y todo. Pero más que nada lo considera su amigo porque Hershel ha sabido hacerle feliz.
Le gusta ver la televisión con él, jugar a la consola o resolver algo juntos. También le gusta tomar helado y batidos y, bueno, prácitcamente todo le resulta cómodo con Hershel. Sobretodo le gusta ir al supermercado y asegurarse de que Hershel no cambia de marca los cereales ni las galletas. Le reconforta tenerle cerca.

(Probablemente Shilo también deba caer en esta categoría, pero sin embargo sus sentimientos hacia ella se han distorsionado desde la última vez que la vio. Ahora Shilo es más un objetivo que una persona. No sigo porque spoilers.)

Allen realmente no tiene rivales aunque Dave se considera uno porque lucha por su relación con Hershel mientras que la de Allen avanza sin que él haga esfuerzo alguno. Es algo que le trae de cabeza sobre lo que Allen siempre sabe hacer bromas de mal gusto.

Realmente no es una traición pero podría decir que Shilo es lo más cerca a una traición que ha vivido nunca, ya que le dejó tirado en un coma de seis meses. Cómo Allen se siente sobre esto ya es más ambiguo. Él sabe que ella no quería dejarle, pero las circunstancias lo forzaron, aun así se siente muy decepcionado, pero todavía no ha averiguado si con Shilo o consigo mismo.

Hershel Black
El mejor amigo de Hershel es sin duda su hermano, Dave, aunque Allen es el más cercano. Le encanta estar con Dave porque sabe que nunca le juzgará y que estará ahí para todo lo que necesite. También le gusta estar con Allen porque le encanta conversar con él, lo encuentra muy interesante y entretenido además de que puede hablar de muchos temas que Dave no entendería. 
Con Dave le gusta ir a los recreativos, salir de viaje en coche o ir al lago a pescar, comer McDonalds a todas horas y salir de vez en cuando a tomar algo, sobretodo por la noche.
Con Allen es algo distinto, más que hacer cosas le gusta preocuparse por él, tener a alguien a quien vigilar. Le gusta charlar porque cada una de sus incoherencias es un puzzle a resolver y las cosas cotidianas como ver la televisión o ir al supermercado pueden resultar toda una aventura. También le gusta mucho picarle y retarle, hacer apuestas y ganarle. Aunque en general a Hershel le gusta ganar en todo, a todo el mundo.
No tiene rivales y de momento no ha sido traicionado severamente, aunque a veces lo espera de Allen.

Deimos
El mejor amigo de este androide es sin duda su contraparte viva, al que llama Freakmind o Freaky. Pasó mucho tiempo hablando con él hasta que por fin se liberó. Son al mismo tiempo rivales dado que los dos tienen objetivos muy diferentes, Freaky quiere destruir a todas y cada una de las personas que le crearon mientras que Deimos trata de protegerlas.
De todas formas amistad y rivalidad no es un concepto que Deimos entienda del todo de forma humana.
Ha sido traicionado varias veces por sus mismos creadores y por los humanos. Se ha tomado suficientemente mal estas traiciones como para causar varias catástrofes antes de exiliarse bajo los laboratorios que antaño protegía.

Mayhem Kanda
Muerte es la mejor amiga de Kanda, la conoce desde que tiene memoria y se llevan muy bien juntos. Así tiene que ser, dado que Kanda es el canciller de una buena parte del Inframundo. Le encanta dar paseos con ella y compartir anécdotas, contarse batallitas. También le gusta cuando toman té juntos y Muerte le trae cosas "raras" del mundo humano.
Su rival es su General Primero, Vladimyr Demyan. Ambos son amigos también desde hace mucho tiempo pero sus personalidades chocan muy bruscamente. Además, a Demyan le encanta picar a Kanda y éste no lleva muy bien las bromas (no suele pillarlas y le ponen de mal humor).
Sólo le han traicionado una vez, cuando todavía era un soldado en el ejército. No habla mucho sobre el tema pero se dice que parte de su Guadaña Demoníaca está hecha con los huesos y la sangre de aquellos que le hicieron daño. Su Guadaña tampoco suele hablar de ello y no desmiente ni confirma este rumor.

Remus
Su mejor amigo es Lascaux, un algo superviviente de la Segunda Guerra Mundial que está estancado en sus diecinueve años para siempre. Está casi tan loco como él, por eso le gusta.
Remus no es muy de compartir momentos pero le divierte salir de caza con Lascaux y compartir experiencias.
Su peor rival es sin duda Gorefiend, a quien también considera su amigo. Gorefiend es otro demonio con quien solía salir (aunque todavía pasan cosas cuando se ven) y con quien suele chocar provocando catástrofes. No se pelean por nada en concreto, simplemente les gusta pelearse y ser mejor que el otro.
Considera que su hermano más mayor le traicionó al abandonarle con sus otros hermanos pero no le guarda odio ni rencor sino más bien rabia. No entiende por qué se fue ni tras qué.

miércoles, 2 de octubre de 2013

30 Day Development Challenge - Día 7

Es que los que hay por en medio me parecen un coñazo y no quiero escribir de ello.


¿Dónde viven tus personajes? ¿Por qué lo eligieron, cómo lo adquirieron? ¿Cómo reaccionan a los intrusos? Describe el espacio.

Allen Bane
Vive en un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago, con Hershel. Antes de vivir con él se instaló en una casa abandonada al sur de UK (no recuerda el lugar exacto pero curiosamente sabe llegar en coche) y la reformó y vivió en ella durante bastante tiempo (esto es desde que empezó la universidad hasta que viajó a América). No compró la casa, se las arregló para falsificar papeles y reformarla sin que le costase casi dinero. Reacciona MUY mal a los intrusos, si no los mata les deja traumas muy graves.
Esta casa describe casi a la perfección la evolución de Allen a lo largo de su vida. El piso de abajo, aunque muy viejo, está limpio y ordenado, pero el piso de arriba, que ocupa la habitación de Allen, está completamente descuidado. Las paredes están garabateadas y pintadas con poemas, trozos de canciones o incoherencias psicóticas, hay dibujos en ellas, colgados o tirados por el suelo y las mesas. Su escritorio y la mesita de noche están repletos de botes de medicamentos y pastillas. También hay manchas de sangre por el suelo y los muebles. Tiene un espejo roto que reparaba constantemente y volvía a romper. También había un sótano que Allen se aseguró de sellar antes de irse, con un sello satánico (todavía conserva el libro de donde lo sacó) y una pared de hormigón.
En el piso con Hershel, una de las cosas que más traumatizó a su compañero fue que arrancó las tablas de madera que cubrían las paredes de su habitación con el fin de, al igual que en su antigua casa, pintar en ellas. Hershel todavía no le ha perdonado.

Hershel Black
Tiene un pequeño apartamento lejos del centro, en Chicago. Es de alquiler, logra pagarlo con los distintos trabajos que hace. Es un lugar bastante pequeño, con dos habitaciones, un salón con cocina americana y un cuarto de baño. En el salón apenas caben la televisión y el sofá, y justo detrás de éste está la cocina, que es muy pequeña también. Las habitaciones dan lo justo para una cama individual, un armario y quizá un escritorio, sin embargo Allen se las ha arreglado para que le quepan también dos terrarios. A Hershel apenas le caben sus libros y colecciones de DVD. No le gustan los lugares grandes y tiene mucho miedo a perder sus posesiones así que un apartamento pequeño tiene sentido para él.
Por lo general Hershel no es violento pero se asusta cuando alguien entra en su casa (obviamente). Poco a poco se va volviendo más cauteloso y alerta con estas cosas hasta el punto de dormir con una pistola bajo la almohada.

Mayhem Kanda
Su mansión está a las afueras de la ciudad. Es un lugar grande aunque no muy señorial, es más como una casa rural gigante con mucho patio exterior más que espacio interior. Tiene tres pisos, un desván y un sótano y un gran patio trasero con jardín y una fuente. La adquirió y la reformó cuando se convirtió en el líder de la nación. De los intrusos se encargan sus sirvientes aunque él no reacciona muy bien a ellos, depende de quienes sean.

Deimos
Vive en la parte más profunda del antiguo laboratorio del que se encargaba. Es un lugar que iba a formar parte del complejo principal pero fue desechado y se asemeja a una fábrica antigua post-apocalíptica, abandonado, frío e inacabado. A Deimos sin embargo le gusta y se siente cómodo allí. Refleja un poco su propio ser dado que él mismo es una máquina inacabada y abandonada. Además es un lugar muy seguro porque a esa profundidad no pueden detectarle con ningún tipo de tecnología y enviar a un equipo de reconocimiento sería un suicidio dado que la otra criatura vive justo encima de él.
Los intrusos le dan igual, no entiende ese concepto. Si alguien entra sin aviso lo más probable es que Deimos acabe contándole la vida de algún filósofo y haciéndole muchas preguntas.

Remus
Suele vivir en bosques profundos y densos. Cualquier rama o hueco son perfectos para descansar y se conoce a la perfección cada árbol y rincón del bosque así como los pueblos y ciudades que lo rodean. Le gusta vivir oculto y en las sombras.

martes, 1 de octubre de 2013

30 Day Development Challenge - Día 5

Day 5:
Resources and abilities:


¿Dónde aprendieron sus habilidades?

Allen Bane
Allen es muy inteligente y deductivo de por sí. Su habilidad para salir ileso de forcejeos y manipular físicamente a sus víctimas la adquirió con la práctica. Sus conocimientos de anatomía y psicología son fruto del estudio (y las prácticas), sobretodo los de anatomía. Además es bastante sigiloso sin esfuerzo alguno, se le da muy bien pasar desapercibido.

Hershel Black
Al igual que Allen, Hershel es inteligente por naturaleza, sin embargo todo lo que sabe se lo debe a los libros. Literalmente devora libros de estudio e investigación.

Mayhem Kanda
La experiencia lo es todo para él. Además es naturalmente bueno en algunas cosas como en la política.

Deimos
Es una máquina, puede saber todo lo que necesite con el simple hecho de insertarlo en su memoria. De todas formas también suele leer muchísimo.

Remus
Normalmente su vida de por sí ya es una fuente de experiencia y aprendizaje, pero la mayoría de las cosas se las enseñó su hermano.

Si tienen ingresos, ¿de dónde salen? ¿Tienen un trabajo? ¿Les gusta? ¿Cómo se sienten acerca de sus compañeros de trabajo?

Allen Bane
Antes de vivir con Hershel solía robar dinero o cosas de sus víctimas, de vez en cuando conseguía algún trabajo a tiempo parcial. Durante un tiempo estuvo trabajando en una morgue, fue su trabajo favorito. Ahora los gastos los cubre Hershel aunque espera conseguir algún trabajo en el FBI.

Hershel Black
(Hablaré en pasado para evitar spoilers...) Su hermano solía ayudarle con los gastos y además hacía algún trabajo a tiempo parcial, lo que encontrase para cubrirse los gastos de universidad.

Mayhem Kanda
Es el canciller de un país, su trabajo favorito en el mundo. Nada le llena más que dirigir su precioso país. Sus súbditos le encantan aunque desearía que su mayordomo tuviese la cabeza más blanda para poder darle más collejas.

Deimos
Si necesita algo lo roba. Trabajaba en un macro-laboratorio científico subterráneo hasta que hubo un accidente, desde entonces ha colaborado en algunas operaciones con el gobierno pero todavía no sabe si quiere trabajar para ellos o no.

Remus
No tiene ingresos porque no los necesita, no lleva una vida humana.